Estudiantes de Río Piedras presentarán voto de huelga en Asamblea General

logo_upr1-155x1551SAN JUAN  – Miembros del movimiento estudiantil del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR) aseguraron el lunes que seguirán en defensa de la educación pública y que en la Asamblea General del martes propondrán un paro de 11 días iniciando el 20 de abril, enlazado a una huelga indefinida a partir de 9 mayo.

“La propuesta de paro y huelga iniciando el 9 de mayo se harán bajo las siguientes exigencias: el pago total de las remesas que Hacienda le debe a la UPR, rechazo al informe del AGB y exigir un proceso de reestructuración para garantizar una autonomía de gobernanza, aumento al impuesto de las corporaciones foráneas de 4 a 10 por ciento y que vaya dirigido a la educación pública y un plan estratégico para atender la violencia sexual y propulsar la perspectiva de género de manera transversal”, dijo en un parte de prensa, la portavoz estudiantil Karla G. Sanabria Véaz.

Indicó que la Asamblea General del martes desde las 10:00 de la mañana en el Teatro del Recinto de Río Piedras, será el espacio deliberativo para que el estudiantado continúe discutiendo el rumbo de la Universidad en un país en crisis.

Por su parte, Melisa Vargas Echevarría de la Facultad de Educación dijo que aunque el pasado paro de 72 horas logró presionar al presidente de la UPR, la Junta de Gobierno y el subsecretario del Departamento de Hacienda (DH) a atender sus reclamos, “el gobierno continúa priorizando el pago al servicio de la deuda antes que los servicios básicos de la población”.

Alegó que durante el paro los estudiantes discutieron propuestas para hacer la Universidad autónoma en su gobernanza y con el financiamiento público que le permita funcionar a cabalidad. “Durante dicha paralización, el movimiento logró que la Junta de Gobierno considerara una certificación apoyando la implementación de una política de perspectiva de género a nivel sistémico, se creó un comité estudiantil que auditará la deuda de la UPR, se movilizaron sobre 500 estudiantes en los siete recintos que se unieron a las paralizaciones y mensajes de solidaridad por parte de movimientos estudiantiles en Colombia y Venezuela”, sostuvo.

Por último, Melody Vélez Pérez de la Escuela Graduada de Trabajo Social reconoció que el movimiento actual se posiciona con reclamos universitarios y nacionales porque entiende necesario no solamente democratizar y transformar la Universidad, sino la forma de hacer política en el país que ha limitado los derechos humanos, el potencial de desarrollo económico en la isla y agudizado la injusticia social.

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