Aprueban proyecto de Pierluisi para procesar a líderes de organizaciones internacionales de tráfico de drogas

Capitolio USAWASHINGTON, DC – El Comité de lo Jurídico de la Cámara de Representantes federal aprobó el miércoles, un proyecto de la autoría del comisionado residente, Pedro Pierluisi, que facilita el procesamiento criminal de líderes de organizaciones internacionales de tráfico de drogas radicados en el extranjero.

Se trata del proyecto H.R. 3380, del cual el congresista republicano, Tom Marino de Pensilvania es coautor.

“A pesar de avances recientes, Puerto Rico sigue teniendo una tasa de asesinatos mucho más alta que cualquier otro estado, y la mayoría de éstos están relacionados al tráfico internacional de drogas. La ‘Ley del Narcotráfico Trasnacional’ (Transnational Drug Trafficking Act) -proyecto que presenté junto al congresista Marino de Pensilvania- le provee a los fiscales federales las herramientas que necesitan para asegurar que los líderes de las organizaciones internacionales de tráfico de drogas no puedan utilizar tecnicismos legales para escapar el procesamiento y castigo”, dijo Pierluisi en un parte de prensa. El Senado aprobó la versión complementaria del proyecto, S. 32, presentado por la senadora demócrata Dianne Feinstein y el republicano Charles Grassley, despejando el camino para que el proyecto se convierta en ley.

“En vez de tener que presentar prueba directa de que un acusado extranjero tenía la intención o sabía que las drogas que produce o distribuye terminarían en Estados Unidos –lo que sería un una prueba muy difícil de lograr- los fiscales federales podrán presentar prueba circunstancial de que el acusado tenía ‘causa razonable para creer’ que en última instancia, el destino de las drogas ilegales era Estados Unidos. Este proyecto de ley, que está dirigido a las personas en los niveles más altos de las organizaciones de tráfico de drogas, ayudará a proteger a las comunidades en todo Estados Unidos, incluyendo Puerto Rico”, agregó el comisionado.

Detalló que el proyecto de ley fue avalado por el Departamento de Justicia federal, el Director Interino de la Administración federal para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), quien describió al proyecto como un home run en una ponencia reciente ante el Congreso; y la Asociación Nacional de Directores de HIDTA (High Intensity Drug Trafficking Area), compuesta por los directores de los 28 task forces de áreas de tráfico de drogas de alta intensidad en la nación.

“América del Sur es la principal fuente de la cocaína y de una cantidad significativa de la heroína que se introduce ilegalmente a los Estados Unidos. A menudo, las organizaciones de tráfico de drogas en Sudamérica producen las drogas y las transportan a Centroamérica, México y el Caribe, en donde otras organizaciones basadas en México o en otros países, toman posesión de las mismas para introducirlas en Estados Unidos. Actualmente, bajo la ley federal, para procesar exitosamente a un líder de un cartel en un tribunal federal por sus actividades fuera de Estados Unidos, los fiscales federales tienen que presentar prueba directa de que el acusado fabricó o distribuyó la droga ‘a sabiendas o con la intención’ de que sería introducida ilegalmente a los Estados Unidos. En el pasado, cuando los carteles colombianos controlaban toda la ruta de transporte de América del Sur a Estados Unidos, no era difícil obtener prueba de que un acusado sabía el destino final de la droga. Sin embargo, con el auge de los carteles mexicanos como intermediarios, se ha vuelto mucho más difícil probar que los líderes del cartel en América del Sur conocían el destino final de las drogas que venden a sus clientes en México y el Caribe. De hecho, los líderes de carteles sofisticados conocen cómo se procesan los casos en Estados Unidos, y frecuentemente evitan mencionar el destino final de sus cargamentos”, dijo Pierluisi.

“Para facilitar el enjuiciamiento en Estados Unidos de los líderes de los carteles, el proyecto H.R. 3380 enmienda la Ley federal vigente (21 USC §959) para imponer penas por el tráfico de drogas extraterritorial si la fiscalía puede demostrar a través de prueba circunstancial, el acusado tenía ‘razón para creer’ que las drogas ilegales serían introducidas en Estados Unidos. Por ejemplo, si la transacción de drogas se financió con dólares, o la marca en el empaque sugiere un destino en Estados Unidos, o la ruta de la droga sugiere que el destino final es Estados Unidos, entonces los fiscales federales pueden presentar esa prueba para demostrarle a un juez o a un jurado que los traficantes violaron la ley federal”, añadió el comisionado residente.

El proyecto también impone sanciones a los productores de otros países de productos químicos que se utilizan para producir drogas ilegales, y que tengan la intención o conocimiento de que las mismas se introducirán en Estados Unidos.

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