El terrorismo se apodera del debate presidencial en EE. UU.

Declaraciones antiislamistas de Donald Trump generan rechazo pleno de sus propios republicanos.

Por: SERGIO GÓMEZ MASERI

Foto: Reuters Esta imagen, revelada por las autoridades, muestra los momentos en que la pareja autora del atentado en California pasa en junio de 2014 por el aeropuerto internacional O'Hare de Chicago.

Foto: Reuters
Esta imagen, revelada por las autoridades, muestra los momentos en que la pareja autora del atentado en California pasa en junio de 2014 por el aeropuerto internacional O’Hare de Chicago.

Un giro de 180 grados. Eso lo que ha venido pasando con la carrera electoral para la presidencia en Estados Unidos desde los atentados en París del pasado 13 de noviembre y el asalto de la semana pasada en San Bernardino, California, donde murieron 14 personas y otras 21 resultaron heridas.

Desde entonces no se habla de otra cosa sino de terrorismo, mientras los precandidatos a la Casa Blanca se dan codo unos a otros tratando de perfilarse como la mejor opción para contrarrestar el flagelo. Y más, cuando uno de ellos quiere alcanzar protagonismo con discursos fuera de tono, como el del magnate Donald Trump, quien pidió que no se permita la entrada de musulmanes a suelo estadounidense.

Un giro de 180 grados. Eso lo que ha venido pasando con la carrera electoral para la presidencia en Estados Unidos desde los atentados en París del pasado 13 de noviembre y el asalto de la semana pasada en San Bernardino, California, donde murieron 14 personas y otras 21 resultaron heridas.

Desde entonces no se habla de otra cosa sino de terrorismo, mientras los precandidatos a la Casa Blanca se dan codo unos a otros tratando de perfilarse como la mejor opción para contrarrestar el flagelo. Y más, cuando uno de ellos quiere alcanzar protagonismo con discursos fuera de tono, como el del magnate Donald Trump, quien pidió que no se permita la entrada de musulmanes a suelo estadounidense.
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El lunes por la noche, Trump hizo un llamamiento para prohibir temporalmente la entrada al país de todos los musulmanes por el “odio” que, según sostiene, sienten hacia los estadounidenses.

Tanto la Casa Blanca como Naciones Unidas, además de líderes políticos de su propio partido, censuraron este martes la polémica propuesta del precandidato.

En el discurso que el presidente Barack Obama ofreció el domingo pasado a la nación, quiso explicar los pasos que se están tomando para combatir el terrorismo e hizo énfasis en no convertir el actual momento en una guerra contra el islam, pidiendo recordar que EE. UU. es grande precisamente por el respeto a la libertad de credo. Pero el magnate, que sigue de primero en las encuestas por su partido, replicó pidiendo un veto al ingreso de musulmanes.

Para los republicanos, el mandatario estadounidense ha fracasado a la hora de evitar la expansión del Estado Islámico (EI) en Siria e Irak. Más aún cuando los responsables de la masacre de California, al parecer, se inspiraron en esta organización terrorista para cometer el atentado.

De todas formas, la propuesta de Trump no cayó muy bien y fue rápidamente criticada como un acto discriminatorio. Puso a sus contrincantes del partido nuevamente a la defensiva y obligados a reaccionar ante una nueva salida en falso de Trump.

La mayoría, entre ellos el exgobernador de Florida Jeb Bush y los Senadores Ted Cruz y Marco Rubio, se distanciaron de los comentarios argumentando que no eran propios ni del país ni del conservatismo. Incluso las cabezas directivas de los tres estados que primero realizarán primarias descalificaron sus palabras.

“Las campañas saben que los electores tienen miedo y que este tema, de momento, es la prioridad número uno. Y saben también que los potenciales votantes están buscando a un líder que les trasmita seguridad”, dice el analista político Bruce Haynes.

Para el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, las palabras de Trump “lo descalifican para ser presidente” y obligan al resto de precandidatos republicanos a pronunciarse públicamente sobre si apoyarían al magnate si termina siendo el elegido.

Las palabras de Trump no dejaron tampoco callada a la propia ONU, que, en contra de su costumbre de no comentar contiendas electorales, expresó su preocupación por los mensajes en contra de los musulmanes expresados por el precandidato republicano a la Casa Blanca.

“Tras el terrible discurso de Obama, el partido debería estar concentrado en los fracasos en política exterior de Obama y Hillary Clinton. En su lugar, me toca salir a reiterar que nuestros principios fundadores (como la libertad religiosa) son más fuertes que el cinismo político”, sostuvo Jeff Kaufmann, presidente del Partido Republicano en Iowa.

El problema para el establecimiento es que Trump ha demostrado que su tono políticamente incorrecto resuena en un importante sector del electorado. Y también que las críticas, antes que debilitarlo, al parecer lo fortalecen.

La preocupación de fondo es que el multimillonario estadounidense lleve la contienda tan a la extrema derecha que el partido no podría corregir el rumbo una vez vaya a las elecciones generales, donde usualmente gana un candidato más moderado.

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