El cambio en la Policía de Puerto Rico es urgente e impostergable

notimas_squared_011111111El cambio en la Policía de Puerto Rico es urgente e impostergable, debe someterse inmediatamente a una reestructuración o reorganización, son muchos los cambios que se deben efectuar, entre ellos podriamos mencionar:

Aspecto Legal: Es urgente  crear una nueva ley de la Policía de Puerto Rico, la cual   deberá presentarse  a los poderes Ejecutivo y Legislativo del Estado para su aprobación. Los enormes vacios de la ley vigente de la Policía de Puerto Rico del 10 de junio de 1996,  deben ser considerados por los encargados de redactar la nueva ley.

Depuración: Iniciar de inmediato procedimientos legales, que permitan depurar de la Policía de Puerto Rico el personal  activo envuelto en delitos de corrupción, narcotráfico, faltas a la moral, de disciplina o posean antecedentes penales o de mala conducta.

Institucionalización: Debe crearse  una escuela de policía, universidad, instituto o academia profesional, donde se formen y egresen los futuros  patrulleros, agentes, suboficiales, y oficiales de policía.

Selección: Seleccionar y educar el personal que ofrezca y posea las condiciones físicas, intelectuales, morales, personales, destrezas, habilidades, capacidades y actitudes para que cumplan las necesidades reales de cada puesto dentro de los organismos de seguridad en la Policía de Puerto Rico

Establecer funciones, reglamentos y manuales de responsabilidad  y asignarlas a cada uno de sus efectivos.  Todo el personal cívil que este a su servicio, debe recibir el entrenamiento correspondiente, para el éxito de sus funciones.

Jerarquía: Organizar sus cuadros de mando y   establecer un escalafón para cada uno de ellos. Es importante clasificar a los servidores de la Policía de Puerto Rico, por su experiencia, años de servicio, cursos de ascenso y su hoja de servicios.

Control: El gobierno del estado  debe tomar el control de las policías de sus 78 municipios,  de esta manera, evitará exponerla  a cambios políticos de sus gobernadores y alcaldes en turno.  Los tintes políticos en la policía deben desaparecer.

Respeto: La policía debe respetar a la ciudadanía en la aplicación  de cada una de sus  funciones y actuaciones, principalmente, buscar su acercamiento, para que pueda encontrar la armonía, el respeto y su colaboración .

Capacitación: La Policía de Puerto Rico debe aprovechar el empleo de la tecnología moderna disponible, utilizarla y acomodarla a las necesidades de cada tipo de seguridad que se necesita para superar la de los delincuentes.

Para lograr la Calidad de la Seguridad en nuestra policía se requiere profesionalizar a su personal, inculcándole y ofreciéndole conocimientos y habilidades necesarias para vigilar, proteger y cuidar a las personas, sus bienes y asegurar el patrimonio de todos los puertorriqueños.

La capacitación debe reportar a la persona que desempeña funciones de seguridad en nuestra policía beneficios, técnicas, métodos y procedimientos para cimentar el grado de confianza en sí mismo y lograr su ejemplar desempeño, de igual manera, debe ofrecerle un mejor estatus social, gracias a mejores niveles de salario, con este balance, empezaremos a ofrecer calidad en la seguridad de nuestra policía.

Presencia: La policía de Puerto Rico debe estar presente en todas partes, escuelas, comercios, aeropuertos, puertos, lugares turísticos y vecindarios. De esta manera la ciudadanía  estará más segura y le ayudará a cumplir exitosamente sus funciones.

Presupuesto: El gobierno estatal y los 78 municipios de Puerto Rico deberán asignar partidas y presupuestos para su seguridad, y control, su gobernador en turno será el responsable de ofrecer a sus ciudadanos, visitantes y turistas un Puerto Rico seguro.

El cambio en la Policía de Puerto Rico es urgente e impostergable

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