Alerta roja en el Cono Sur por inundaciones históricas y deslaves

Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay sufren aguaceros que ya dejan miles de damnificados.

Por: EFE-AFP

Foto: Reuters Un hombre se desplaza sobre un trozo de material flotante en Asunción. En Paraguay han sido evacuadas 140.000 personas.

Foto: Reuters
Un hombre se desplaza sobre un trozo de material flotante en Asunción. En Paraguay han sido evacuadas 140.000 personas.

Con más de 160.000 evacuados, Paraguay y Argentina sufren unas de las peores inundaciones de su historia provocadas por intensas lluvias que han desbordado los ríos limítrofes y que según los pronósticos, continuarán en los próximos días.

Las tormentas provocadas por el fenómeno del Niño también ha sido implacable en Brasil y Uruguay, donde más de 20.000 personas tendrán que pasar los días previos a Año Nuevo en refugios.

Paraguay es, sin lugar a dudas, el país más afectado con más de 140.000 evacuados y cuatro muertos, aplastados por la caída de los árboles. El Gobierno paraguayo declaró estado de emergencia en Asunción y en siete regiones del país con el fin de habilitar fondos para ayudar a los afectados.

En Uruguay, en tanto, se reportaron 11.300 evacuados, dijo este domingo Fernando Traversa, que encabeza el Sistema Nacional de Emergencias, aunque añadió que la situación estaba mejorando. “Varios de los ríos se están estabilizando y volvieron a su cauce”, dijo.

Eso permitió que cerca de 1.000 personas ya retornaran a sus hogares, mientras que unas 5.600 más estaban en proceso.

Por su parte, En la región metropolitana de São Paulo (Brasil), un deslizamiento de tierra en medio de un fuerte temporal dejó cuatro muertos, mientras en el sur del país continuaba la inestabilidad climática y aumentaban las familias afectadas.

Mientras, en la zona oeste del sureño estado de Río Grande do Sul, ya son 40 las ciudades afectadas por las crecidas de los ríos Uruguay y Quaraí, con más de 2.200 familias desalojadas tras las inundaciones, según la Defensa Civil.

Hasta este domingo eran 38 los municipios afectados por las fuertes lluvias de los últimos días. Doce ciudades ya decretaron situación de emergencia, mientras este domingo el sol y la lluvia se alternaban en ese estado.

Esta zona afectada en el sur de Brasil fue visitada por la presidenta Rousseff, quien sobrevoló en helicóptero algunas de las ciudades inundadas y anunció una ayuda inmediata de 6,6 millones de reales (unos 1,8 millones de dólares).

En Concordia, la ciudad más afectada por las históricas inundaciones que golpean el noreste argentino, el presidente, Mauricio Macri, prometió este domingo ayuda para reconstruir las zonas anegadas, de las que 20.000 personas permanecen evacuadas y reciben alimentos, agua potable y asistencia sanitaria. “Sepan que no están solos”, dijo Macri al inicio de su primera rueda de prensa al frente del comité de crisis constituido por el Gobierno para supervisar la emergencia. El mandatario, que se vio forzado a interrumpir sus vacaciones en el sur del país para atender la emergencia, destacó la coordinación entre las autoridades y agradeció a los argentinos los numerosos gestos de solidaridad.

En menos de 72 horas, la organización Red Solidaria recibió 55 toneladas de donaciones, en especial ropa, agua potable, pañales y productos de limpieza.

Otras ONG, agrupaciones políticas, juveniles y medios de comunicación también han aportado su grano de arena para aliviar a los miles de familias que han pasado las fiestas navideñas lejos de sus hogares.

En los centros de evacuados de Concordia, los vecinos más veteranos relatan que es la quinta e incluso sexta vez que el agua les arrebata todo lo que tienen, aunque la mayoría no recuerda una crecida del río Uruguay como la actual, la peor en más de 50 años, que ha dejado a un cuarto de la ciudad inundada.

Con el objetivo de minimizar futuras crecidas, Macri prometió que construirán “soluciones más permanentes” en cuanto el agua se retire, como represas y acueductos que eviten la acumulación del agua en casos de tormentas.

Por el momento, el cese de las precipitaciones ha estabilizado la crecida de los ríos en todo el noreste argentino y evitado nuevas evacuaciones. De mantenerse los cielos despejados, el caudal de los ríos bajará la próxima semana y comenzarán las tareas de reconstrucción.

El mandatario se comprometió a costear el 66 por ciento de la construcción de viviendas para los damnificados y no descartó recurrir a financiación en el extranjero de ser necesario. Según Macri, la gestión anterior, encabezada por Cristina Fernández de Kirchner, “se gastó hasta lo que no tenía”, por lo que pidió paciencia para reunir los fondos necesarios.

140.000 evacuados en Paraguay

Las graves inundaciones en Paraguay elevaron a 140.000 la cifra de evacuados, de estos al menos 90.000 en zonas ribereñas cercanas a Asunción, donde se registró una de las mayores crecidas de las últimas décadas. “El río (Paraguay) está cerca de los 8 metros. Ni los peores pronósticos indicaban que en diciembre podíamos alcanzar esos niveles”, dijo a periodistas Julián Báez, titular de la Dirección de Meteorología e Hidrología. El pico de 9 metros de crecida del río data de 1983, cuando las aguas anegaron la ciudad. El Gobierno emplazó a los 7.000 pobladores de la ciudad de Alberdi, 130 km al sur, a abandonar la población.

Buenos Aires y Asunción (EFE-AFP).

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