Obama y Hollande exigen a Rusia cambiar su política siria

El presidente de Estados Unidos recibe a su homólogo francés en la Casa Blanca
Hollande busca en Washington una coalición única contra el yihadismo

MARC BASSETS Washington 25 NOV 2015

El presidente Obama junto a su homólogo francés en la Casa Blanca. / NICHOLAS KAMM (AFP)

El presidente Obama junto a su homólogo francés en la Casa Blanca. / NICHOLAS KAMM (AFP)

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su homólogo francés, François Hollande, condicionaron ayer la colaboración con Rusia contra el Estado Islámico (ISIS, en sus siglas inglesas) a un cambio de política del ruso Vladímir Putin en Siria. La prioridad de Moscú debe ser derrotar a los yihadistas y no defender al régimen de Bachar el Asad, como hace ahora, según Obama y Hollande.

El derribo de un avión ruso por misiles turcos horas antes de la reunión entre Obama y Hollande en la Casa Blanca sirvió para recordar, por si era necesario, la complejidad del tablero sirio.

Turquía es aliada de EE UU y Francia en la OTAN. Rusia, sobre el papel, lucha contra el ISIS, como EE UU y Francia, pero estos países sospechan que su intervención en Siria obedece a otro motivo, salvar al dictador Asad. Y Asad es responsable, según estadounidenses y franceses, de encender la mecha que en 2011 desató la guerra civil y avivó el terrorismo suní en Oriente Próximo.

La visita de Hollande a Washington se enmarca en una gira para recabar apoyos tras los atentados del 13 de noviembre en París, que dejaron 130 muertos. Una de sus peticiones es crear una coalición internacional amplia y única. Hoy, en Siria, compiten como mínimo dos: la que lidera EE UU e integran más de sesenta países, y la que componen el régimen sirio y sus protectores rusos e iraníes.

En la rueda de prensa posterior a la reunión de Obama y Hollande, quedó claro que integrar a Rusia será difícil. Ambos señalaron que es pronto para lograrlo: los objetivos son distintos.

“No queremos excluir a nadie”, dijo el presidente francés. Pero añadió que, cuando esta semana se reúna con presidente ruso, Vladímir Putin, le dirá que Francia puede trabajar con Rusia siempre que este país se concentre los ataques aéreos en el Estado Islámico, y no en grupos moderados. También le exigirá un compromiso en una transición política en Siria que excluya a Asad.

Más ataques
Obama dijo que Rusia será bienvenida si quiere integrarse en la coalición internacional, y subrayó que ampliar la coalición facilitaría la lucha contra el terrorismo. Pero añadió: “Creo que es importante recordar que nosotros hemos organizado una coalición global y que Rusia es la excepción”.

El derribo del avión ruso evidencia, según el presidente de EE UU, uno de los problemas de la presencia rusa en Siria: los rusos bombardean demasiado cerca de la frontera turca y apuntan a grupos rebeldes apoyados por Turquía.

Obama y Hollande se comprometieron a intensificar los ataques al ISIS y a mejorar la coordinación en materia militar y estratégica. Más allá de la retórica bélica de los últimos días y las expresiones de solidaridad transatlántica, la reunión arrojó pocos resultados concretos.

Ni Rusia entrará en seguida en la coalición, ni se alterará la estrategia ante los yihadistas que EE UU, Francia y otros aliados han mantenido desde el verano de 2014. Esta estrategia consiste en bombardeos por aire y, en paralelo, en apoyar a las fuerzas locales en Siria e Irak, los bastiones del ISIS.

Obama, pese a las críticas en Washington por sus titubeos en Siria, se resiste a un despliegue masivo de tropas como el realiado en Irak y Afganistán en la década pasada. Hollande, en la Casa Blanca, también descartó que vaya a enviar tropas. EE UU y Francia coinciden: la solución al ascenso del ISIS no será sólo militar.

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