Pierluisi

Pierluisi insiste en la Estadidad para resolver crisis económica
WASHINGTON, DC ( – El comisionado residente Pedro Pierluisi, depuso el martes, en la primera vista pública en un cuarto de siglo que el poderoso Comité de Finanzas del Senado federal dedica exclusivamente a los asuntos de Puerto Rico, en la que el tema principal fue la crisis económica y fiscal que atraviesa la isla.

En la vista, Pierluisi, quien sostuvo que el principal problema es la falta de crecimiento económico, presentó soluciones inmediatas para aumentar la inversión de capital y la creación de empleos en la isla. Asimismo, presentó la estadidad como solución duradera a la crisis, al argumentar que la raíz del problema es la condición territorial y para que Puerto Rico progrese debe ser tratado con igualdad que solo se logrará siendo estado.

“El principal problema económico es la falta de crecimiento, por lo que Puerto Rico tiene que ejecutar una estrategia clara para aumentar la inversión de capital y la creación de empleos. Una reforma gubernamental es esencial. Puerto Rico tiene un gobierno central ineficiente cuya capacidad y credibilidad está siendo cuestionada por potenciales inversionistas. En vez de desatar el potencial del sector privado, el gobierno lo ha sofocado”, dijo Pierluisi en un comunicado de prensa.

“Una reforma fiscal también es necesaria. El gobierno de Puerto Rico tiene que vivir con lo que ingresa y reducir sus gastos. Tiene que modernizar su sistema contributivo, el cual requiere que algunas compañías paguen 39 por ciento mientras otras pagan menos de 5 por ciento. Recientemente, el gobierno aumentó las contribuciones para sostener sus gastos excesivos. Estos impuestos tienen que ser eliminados o reformados. Una vez se implante una política contributiva equitativa, el gobierno tiene que lograr captar las contribuciones que impone, algo que ahora no logra hacer efectivamente”, añadió el también presidente del Partido Nuevo Progresista.

Pierluisi, quien también sometió un extenso escrito al Comité, insistió, además, en que las corporaciones públicas que enfrentan serios problemas económicos y cargan con una deuda significativa, tienen que ser reformadas para garantizar el acceso a electricidad a un precio asequible, un sistema moderno de transportación y una infraestructura básica.

“El gobernador de Puerto Rico ha afirmado que, si Puerto Rico continúa en el curso actual, la deuda de 71 mil millones de dólares es impagable. Pero es que este curso puede y tiene que cambiar. Si se adoptan políticas económicas y fiscales sensatas, la deuda será mucho más manejable. La Constitución de Puerto Rico provee para que el servicio de la deuda de bonos emitidos o garantizados por el gobierno central tenga prioridad sobre todos los demás gastos. Esos bonos tienen que pagarse y punto”, dijo Pierluisi.

En su ponencia, el Comisionado informó que hay 18 entidades gubernamentales en condiciones financieras distintas que tienen bonos emitidos pendientes de pago, y con disposiciones legales distintas que gobiernan esos bonos.

“Contrario a la estrategia del gobernador, cada entidad debe ser considerada de forma individual. El gobernador ha utilizado una retórica de que el debate sobre si pagar la deuda de Puerto Rico es una situación de ‘ellos versus nosotros’. Los cientos de miles de hombres y mujeres de Puerto Rico que son dueños de esos bonos saben más que eso”, indicó el comisionado residente.

Habiendo presentado las soluciones inmediatas que deben ser implantadas a nivel local, Pierluisi concentró su ponencia en el papel que a su entender deben tener el Congreso y el gobierno federal, y volvió a insistir en que la raíz de la crisis es la condición territorial de Puerto Rico. Estableciendo que “esto no es sólo un problema puertorriqueño; es también un problema americano y requiere una solución americana”, Pierluisi presentó de nuevo la estadidad como solución duradera, al argumentar que para que Puerto Rico progrese, debe ser tratado con igualdad, lo que solo es posible siendo estado.

“Igual que el pueblo puertorriqueño, el Congreso tiene el derecho de esperar más de parte del gobierno de Puerto Rico. Pero sería una gran hipocresía que este comité critique a Puerto Rico sin aceptar la responsabilidad compartida de esta crisis que tiene el gobierno federal”, dijo Pierluisi.

“Esta crisis nace como resultado de un estatus territorial que es antidemocrático e indigno. El Congreso trata a Puerto Rico de forma discriminatoria en numerosos programas federales que están bajo la jurisdicción de este Comité. Mis aliados en el Senado y yo hemos radicado legislación para atender estas disparidades, y el Comité debe tomar acción sobre ellas. Si no, ahórrense los discursos acusatorios sobre nuestros propios fracasos”, añadió contundentemente.

De inmediato, Pierluisi condenó el trato desigual que sufren los puertorriqueños bajo el estatus territorial, y presentó varios ejemplos de instancias en las que el gobierno federal discrimina contra los ciudadanos americanos en la isla con el aval del Congreso.

“Si nos tratan como ciudadanos de segunda clase, no esperen que tengamos una economía de primera. Si nos tratan de forma escandalosamente inmoral bajo Medicare y Medicaid, no finjan sorpresa de que nuestro sistema de salud está colapsando. Si nos excluyen de créditos contributivos que fomentan el trabajo, no echen sal a la herida culpando nuestra baja participación laboral a generosos beneficios sociales o exhortando a que nos eximan del salario mínimo federal. Si no nos incluyen en el Seguro Social Suplementario y nos tratan de forma desigual bajo TANF, no se asombren cuando uno de cada cuatro puertorriqueños vive bajo pobreza extrema”, expresó Pierluisi.

“Yo lucho por el día en que mis constituyentes tengan los mismos derechos y responsabilidades que sus constituyentes. Para que Puerto Rico progrese, debe tener trato igual. Y para tener trato igual, tiene que convertirse en un estado”, concluyó.

Pierluisi habla de estadidad en universidad de Nueva York

NUEVA YORK  – El comisionado residente en Washington, Pedro Pierluisi, se puso la noche del lunes su sombrero de litigante para probarle a los de estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Columbia en Nueva York por qué Puerto Rico tiene que ser un estado.

“El estatus territorial de Puerto Rico es la raíz de la crisis en la Isla. Nuestro estatus es no solo el problema, sino que es el problema de donde emanan casi todos nuestros otros problemas”, dijo Pierluisi, quien al concluir su mensaje participó de una sesión de preguntas y respuestas como parte del conversatorio “Crisis Económica y Política de Puerto Rico” co-auspiciado por la Oficina de Iniciativas de Justicia Social y la Asociación de Estudiantes de Derecho Latinos.

Durante su mensaje, el comisionado residente hizo un recuento histórico de la relación de Puerto Rico y Estados Unidos y el estatus territorial de hace 117 años. Pierluisi explicó que hay solamente dos alternativas para resolver el estatus, la independencia y la estadidad.

“La estadidad perfeccionaría nuestra unión a los Estados Unidos. Le daría a Puerto Rico lo que todas las personas libres merecen: derechos plenos al voto, autogobierno pleno y la plena igualdad ante la ley. El estado de Puerto Rico tendría mucho más poder político que el territorio de Puerto Rico, con dos senadores federales, cinco representantes en la Cámara federal, y siete votos para el Presidente y Vice-presidente. Al mismo tiempo, al asegurar que Puerto Rico recibiría un trato igual en todos los programas federales, la estadidad fortalecería la economía de Puerto Rico y mejoraría nuestra calidad de vida, como queda demostrado con los ejemplos más recientes de Alaska y Hawái. Nunca he escuchado a un observador objetivo argumentar lo contrario”, enfatizó.

Así también, estableció que la estadidad es el siguiente paso correcto y lógico para Puerto Rico, la progresión natural de la condición de territorio, usando como ejemplo el Referéndum de 2012, auspiciado por el gobierno de Puerto Rico, donde la gran mayoría de puertorriqueños acudieron a las urnas a expresar su rechazo al estatus territorial actual y dejar claro su deseo de estadidad.

“A raíz de esa votación histórica, le presenté los resultados a mis colegas en el Congreso y a la Administración Obama. Hice esto porque, para que un territorio se convierta en estado, el Congreso debe aprobar legislación conocida como ‘un acta de admisión’ y el presidente debe convertirla en ley con su firma. También traje los resultados a las Naciones Unidas, aquí en Nueva York, señalando que mis constituyentes, ciudadanos de la nación más democrática en la historia, estaban siendo gobernados sin su consentimiento”, sostuvo.

Por otro lado, alegó que por iniciativa suya, la administración Obama solicitó y el Congreso aprobaron en enero de 2014 una asignación de 2.5 millones de dólares para financiar la primera votación de estatus en la historia de la Isla patrocinada por el gobierno federal. “El problema es que el gobernador de Puerto Rico no ha movido un dedo para programar esa votación”, señaló.

“La verdad es sencilla. Para salir adelante Puerto Rico debe ser tratado igual. Y para ser tratado igual, Puerto Rico tiene que convertirse en estado”, finalizó Pierluisi.

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