Organizaciones magisteriales insisten en rechazar reforma educativa de Bhatia

SAN JUAN  – El portavoz del Frente Amplio en Defensa de la Educación Pública (FADEP), Emilio Nieves Torres anunció el martes su determinación de defender la escuela pública y combatir el Proyecto del Senado 1456 impulsado por el presidente del Senado, Eduardo Bhatia.

“Es un montaje vender como reforma educativa un proyecto para entregar las escuelas públicas a entidades o empresas privadas y a alcaldes, para que se lucren del presupuesto destinado a las escuelas del país”, dijo Nieves Torres en un comunicado de prensa.

Indicó que han identificado, lo que a su juicio son deficiencias del Departamento de Educación (DE), como el retraso en el proceso de nombramiento, las violaciones de la Ley 149 en relación a la organización escolar y la autonomía escolar, la falta de libros y equipo, la ausencia del servicio de internet en la sala de clases, que los fondos lleguen a la sala de clases y no se desvíen a compañías privadas, entre otras.

“Sin embargo, el Proyecto del Senado 1456 no resuelve estos problemas, porque cambiar quién administra una escuela no mejora el aprovechamiento académico de nuestros estudiantes. Bhatia utiliza demagógicamente el nombre de los niños para convertirse en el enlace del sector privado y de los alcaldes”, dijo.

Además, el portavoz de la agrupación señaló que este proyecto tampoco toma medidas para descentralizar el DE y que por el contrario, lo que hace es crear una estructura paralela al DE para que administre 200 escuelas en supuesto rezago basado en los resultados de las fraudulentas pruebas puertorriqueñas. A esto se añade que se pretende que la Junta también tenga jurisdicción sobre las escuelas especializadas.

Precisó que esa reforma debe contemplar asuntos como implantar una filosofía educativa, por ejemplo la Hostosiana; descentralizar eliminando estructuras administrativas (región); ampliar los indicadores para medir aprovechamiento académico y el nivel de éxito de las escuelas, eliminando la utilización de las pruebas estandarizadas y desburocratizar mediante la autonomía escolar y el uso de la tecnología.

Otro de los puntos que debería atender la reforma son implantar estrategias educativas exitosas para fortalecer la lectura, la escritura, inglés conversacional y otras áreas académicas; erradicar la política partidista del proceso de nombramientos, el contenido curricular y otros aspectos del ámbito educativo; fortalecer la democracia participativa en la que cada comunidad escolar es la que decide su organización escolar, currículo y recursos, en función de las necesidades de los estudiantes y establecer un tope máximo de 20 estudiantes por salón para poder individualizar la enseñanza.

“El Proyecto del Senado 1456 carece de estos criterios para una verdadera reforma educativa. Por lo tanto, es un proyecto innecesario que pretende impulsar la privatización de escuelas, mediante el fracasado modelo de escuelas chárter. Además, pretende legalizar la renuncia del Estado a ofrecer el servicio educativo que constitucionalmente está obligado a asumir”, indicó.

Afirmó que la Ley 149 de 1999 contiene los principios y medidas para reformar el DE y que conforme a dicha ley, implantar la autonomía escolar implica que cada escuela adapte su programa de estudio a las necesidades e intereses de los estudiantes y avive sus talentos especiales (recreativo, deportivo, cultural), preparar y administrar su presupuesto.

“No se trata de sustituir a quienes administran una escuela. Se trata de que las estructuras administrativas acepten la realidad de que su función es apoyar (no obstaculizar) la gestión educativa de cada escuela. Si la región educativa o el distrito escolar no ejercen esa función, deben desaparecer para dar paso a una verdadera escuela autónoma”, concluyó.

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