Federales sentencian a “Peluche” a 21 años de cárcel

SAN JUAN – La fiscal federal Rosa Emilia Rodríguez informó el miércoles, que Jaime Dávila Reyes, alias “Peluche”, fue condenado a 21 años de prisión por tráfico de drogas y armas de fuego.

“La Oficina del Fiscal de Estados Unidos seguirá trabajando junto con los organismos policiales estatales y federales para investigar y enjuiciar a los delincuentes que privan a nuestras comunidades de un ambiente tranquilo y seguro”, dijo Rosa Emilia Rodríguez Vélez, fiscal federal para el Distrito de Puerto Rico en un comunicado de prensa. “Felicito a nuestros fiscales y los organismos de investigación que no descansaron hasta que detuvieron a Dávila Reyes y con éxito llevarlo ante la justicia”, añadió.

Detalló que el 12 de junio 2015, el acusado se declaró culpable de cuatro cargos en tres acusaciones separadas, conspiración para poseer con intención de distribuir sustancias controladas. También se declaró culpable de uso y portación de armas de fuego durante y en relación con un delito de tráfico de drogas.

Dijo que desde el año 2006, Jaime Dávila Reyes junto a otros, a sabiendas e intencionalmente, se combinaron, conspiraron, y estuvieron de acuerdo entre sí y con otras personas conocidas y desconocidas para poseer intencionalmente con intención de distribuir, heroína, cocaína, base de cocaína y marihuana en lugares protegidos en todo el Municipio de Naguabo y Caguas, específicamente en el Residencial Ignacio Morales Dávila en Naguabo y José Gautier Benítez en Caguas, Puerto Rico.

En la segunda acusación, el objeto de la conspiración era distribuir sustancias controladas en el Residencial Gautier Benítez. Dávila Reyes fue líder de la organización de tráfico de drogas y controlaba los puntos de distribución de drogas ubicados en el Proyecto de Vivienda Pública Gautier Benítez.

En la tercera acusación, el objeto de la conspiración era distribuir sustancias controladas en la Barriada Morales, en el Municipio de Caguas para obtener ganancias financieras significativas. Como líder en la Barriada Morales, Dávila Reyes estaba en control de los puntos de distribución de drogas. Él supervisó directamente las operaciones en la Barriada Morales, recibió el producto de la distribución de narcóticos vendidos durante el lapso de su liderazgo en la conspiración y estaba a cargo de mantener el control de todas las actividades de distribución de drogas. También recibió el pago o “renta” de los demás propietarios de puntos de drogas en la Barriada Morales. También actuó como un matón y suplidor dentro de la conspiración.

El acusado fue condenado por la juez presidenta del Tribunal Federal, Aida Delgado Colón. Los casos fueron procesados ​​por los fiscales federales auxiliares César Rivera Giraud, Alberto López Rocafort y Teresa Zapata Valladares.

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