CNE recomienda ante el Congreso de EEUU un plan abarcador para Puerto Rico

WASHINGTON DC  – El Centro para una Nueva Economía (CNE) le recomendó el martes, al Congreso de los Estados Unidos que se implante un plan abarcador con medidas a corto, mediano y largo plazo a fin de que Puerto Rico enfrente su crisis fiscal y logre restablecer el crecimiento económico.

El “think-tank” hizo un llamado a abordar la crisis actual sin falsas expectativas de varas mágicas ni remedios instantáneos.

Al deponer ante la audiencia del Comité de Finanzas del Senado que se llevó a cabo hoy martes 29 de septiembre de 2015 en Washington, D.C., el director de Política Pública del CNE, Sergio Marxuach identificó cuatro áreas clave que es preciso abordar. “1. Medidas que el gobierno federal debe implantar a corto plazo. 2. Reformas que Puerto Rico debe realizar a corto plazo. 3. Consideraciones para lograr un alivio significativo de la deuda. 4. La necesidad de que el ahorro que se obtenga al reducir el servicio de la deuda se utilice para implementar una política industrial renovada y atemperada a las exigencias del Siglo 21”, dijo en un comunicado de prensa.

Marxuach dijo que a corto plazo el gobierno federal debe proveerle a la isla trato igual bajo los programas federales de salud, tales como Medicare, Medicaid, y el Affordable Care Act. Pidió además que se le extendiera a Puerto Rico el programa federal de Earned Income Tax Credit (EITC) o Crédito por Trabajo. Dijo que a Puerto Rico había que permitirle radicar peticiones de bancarrota bajo el Capítulo 9 del Código de Quiebras de los Estados Unidos, eximirlo de las leyes de cabotaje (Acta Jones) y permitir mayor flexibilidad en el diseño de los programas de asistencia social y económica para poder incentivar y apoyar el trabajo en el sector formal y atender las necesidades de los trabajadores pobres.

Al recomendar medidas a corto plazo para el gobierno de Puerto Rico, instó a que se aumenten los ingresos recibidos por concepto de impuestos mejorando los esfuerzos de fiscalización y captación, cerrando agujeros poco efectivos en el Código contributivo. Dijo que es esencial modernizar el sistema de impuestos sobre la propiedad. Recomendó también tomar medidas enérgicas contra la corrupción a todos los niveles, mejorar significativamente el sistema de divulgación de información financiera, reformar el sistema de permisos y licencias que desalienta la innovación, disminuir los costos de energía y otros costos de hacer negocio en la isla, y mejorar los estándares del sistema educativo.

Asimismo, estableció los parámetros que debe tener la reestructuración de la deuda. “De acuerdo con estudios recientes, la reducción de la deuda que se debe obtener a corto y mediano plazo tiene que ser significativa para liberar recursos que generen crecimiento económico. Por ejemplo, países de mediano y alto ingreso que restablecieron el crecimiento económico después de reestructurar su deuda obtuvieron, en promedio, una reducción equivalente al 36 por ciento de la deuda externa y 16 por ciento del PIB”, declaró Marxuach.

Este enfatizó que “cualquier ahorro derivado de la reducción del servicio a la deuda se debe usar para elaborar y poner en marcha una nueva política industrial para Puerto Rico que identifique nuevas oportunidades sectoriales, establezca procesos de diálogo y consulta entre diversos sectores sociales y genere procesos de aprendizaje. Este nuevo enfoque debe redundar en una mayor inversión en Investigación y Desarrollo, aumento en la productividad, identificación de nuevas áreas de ventajas competitivas para empresas puertorriqueñas, estímulo al crecimiento económico y la creación de empleos de alta calidad”, concluyó diciendo.

Por su parte, el presidente y fundador del CNE Miguel Soto Class afirmó que es imperativo que las mentes más iluminadas en San Juan y en Washington hagan un compromiso serio con resolver la situación. “Es preciso mirar esta crisis con una perspectiva de largo plazo. Washington debe dar una respuesta abarcadora, no fragmentada, y debe condicionar las concesiones a que se hagan cambios fundamentales en la isla. Es preciso remover la inercia y la ideología de las formas en que se toman las decisiones en Puerto Rico. Por otro lado, es imprescindible que los puertorriqueños seamos los arquitectos de nuestro mapa de ruta y nuestra propia reconstrucción. La solución no puede ser impuesta desde Washington”, dijo Soto Class.

El Centro para una Nueva Economía fue creado en el 1998. Es una entidad privada, sin fines de lucro e independiente, que está organizada como un banco de ideas o “Think-Tank” y, como tal, es única en Puerto Rico. Se dedica a promover una economía próspera y sustentable para Puerto Rico impactando la política pública mediante la publicación de investigaciones independientes.

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