Fija Báez Rivera responsabilidad a la AAA y AEE falta de abasto de agua en la Isla

08-21-15_VP_Baez_2EL CAPITOLIO  – El presidente de la Comisión de Seguridad en la Cámara de Representantes, José Báez Rivera fijó responsabilidades el viernes, tanto a la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) como la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) el problema de abasto de agua en la Isla, lejos de la sequía extrema que vive Puerto Rico.

“En Puerto Rico tenemos que dejar de utilizar de chivo expiatorio a los partidos políticos y empezar a asumir responsabilidad personal de los errores y de las omisiones. Hagan lo que quieran con los partidos cada cuatro años, hoy yo prefiero investigar quien fue el verdadero responsable, en carne y hueso, con nombre y apellido. Sabemos que le pagamos a la AAA y a la Autoridad de Energía Eléctrica y sus oficiales para proteger los abastos de agua de nuestra Isla. Estas corporaciones tienen la obligación, independientemente de los vaivenes políticos de prever a largo plazo situaciones meteorológicas como lo es la reducción de precipitación que se anticipó por años que provocaría El Niño y el aumento en las temperaturas mínimas como consecuencia del calentamiento global. Esa responsabilidad no se la despinta nadie y ninguna de las dos corporaciones públicas se han preparado para atender estos retos. Luego de la vista pública celebrada entiendo mejor cómo llegamos aquí, pero me preocupa mucho más donde estaremos mañana”, dijo Báez Rivera en un comunicado de prensa.

Sin embargo, según el representante, desde el año 2000 la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) tenía conocimiento del estado de los embalses y la sequía que se confrontaría. “Además, la corporación pública ya tomaba en consideración las altas temperaturas que el mundo confronta a causa del calentamiento global”, dijo.

Según el parte de prensa, de la vista pública se desprendió que la AEE como la AAA participan todas las semanas de un comité convocado por el Departamento de Recursos Naturales hace más de un año para atender los retos que enfrentan estas corporaciones públicas y otras agencias gubernamentales ante la sequía que se experimentó durante el año 2011 y que nos aqueja al presente. Sin embargo, a insistentes preguntas del representante José Báez, todos los presentes, incluyendo las mencionadas corporaciones públicas, los planes de abastecimiento y almacenaje de agua para uso agrícola, industrial, comercial y residencial no contemplan la reducción de precipitación y el aumento en la temperatura mínima de Puerto Rico.

Sostuvo Báez Rivera que la sequía que atraviesa Puerto Rico se debe a una deficiencia de precipitación acumulada por los pasados tres años de hasta 50 pulgadas de lluvia. Su mayor efecto se observa en la disminución en los niveles de los principales embalses de la mitad este de la Isla y en los planes de racionamiento que se han tenido que implantar para poder lidiar con la escasez de agua. Además, se han registrado millonarias pérdidas en los cultivos y en ganado por la falta de lluvia.

El jueves, cuatro municipios fueron declarados como zonas de desastre natural por parte del secretario del Departamento de Agricultura federal (USDA), Thomas Vilsack, debido a la sequía extrema que les afecta, ascendiendo a 36 los municipios declarados en zona de desastre natural.

El representante reiteró y cuestionó que las gestiones puestas en vigor y allí anunciadas por los deponentes respondían a una estrategia reaccionaria y no a una de prevención como responsablemente debería ser cuando se trata del agua.

“Definitivamente los seres humanos somos reaccionarios empedernidos, pero las corporaciones públicas no tienen que serlo. Tenemos que exigirles diligencia y el mayor alto de previsión, más aun cuando el Servicios de Meteorología y muchas otras agencias y universidades le brindan gratuitamente toneladas de información científica que les lleva avisando por años que se esperaba precipitación reducida con sequía meteorológica, agrícola e hidrográfica. Sin bien es cierto que la AAA tiene una compleja operación llena de grandes retos en todas sus áreas, no es menos cierto que su norte es uno y fácil de entender, el almacenaje y abastecimiento de agua en esta jurisdicción 100 x 35. Y esto no se puede hacer sin contemplar que el agua solo llega a los embalses por la precipitación en las cuencas o en el propio cuerpo de agua. Así es que no es difícil concluir que es necesario estudiar las proyecciones de precipitación futuras para saber cómo prepararnos”, expresó Báez Rivera.

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