Nacen 54 tinglares en Combate

1CABO ROJO  – Un total de 54 tinglares neonatos surgieron del nido de la tortuga marina que depositó sus huevos en la Playa El Combate a principios de mayo pasado, en lo que constituyó un esfuerzo conjunto para la preservación de esta especie en peligro de extinción entre el Municipio de Cabo Rojo y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA).

“54 tinglares rompieron sus cascarones, salieron del nido y se sumergieron en aguas de El Combate, donde efectivos de la Policía Municipal prestaron vigilancia para proteger el área de anidaje, conjuntamente con personal del DRNA y los Voluntarios de Vida Marina que manejaron el nido desde sus inicios”, dijo en un comunicado el alcalde Roberto “Bobby” Ramírez Kurtz, quien estuvo presente durante la eclosión del nido la madrugada del viernes pasado.

El DRNA destacó la colaboración del alcalde de Cabo Rojo para que la anidación fuera exitosa, tanto con vigilancia de la Policía Municipal y otros efectivos municipales, así como por mantener apagado el alumbrado público cercano al nido. Este aspecto es fundamental ya que la contaminación lumínica confunde a las tortugas en la ruta que deben seguir para llegar al mar.

Ramírez Kurtz explicó que luego de la eclosión que comenzó a las 9:00 de la noche y se extendió hasta la madrugada del viernes, los Voluntariros de Vida Marina descubrieron una cría atrapada entre los cascarones la cual ayudaron a liberarse, otro ejemplar muerto y 44 huevos que no incubaron. El total de 98 huevos contabilizados en el nido supera por 38 los estimados como depositados por el Tinglar en mayo pasado.

Personal del municipio de Cabo Rojo, Voluntarios de Vida Marina-grupo autorizado por el DRNA y debidamente adiestrado para manejar los nidos de tinglares-, Vigilantes del DRNA, Caborrojeños Pro Salud y Ambiente y el Servicio Federal de Pesca y Vida Silvestre, estuvieron y ayudaron durante la eclosión del nido del tinglar.

El ejemplar de tinglar, que puede superar los seis pies de longitud y las 1,100 libras de peso, emergió de las aguas cercanas al muelle de la Playa El Combate cerca de las 3:30 de la madrugada y estuvo depositando sus huevos hasta las 5:00 de la madrugada cuando regresó al mar. Al conocerse el suceso, el nido del tinglar se convirtió en otra atracción turística y educativa del litoral caborrojeño.

El Tinglar y otras tortugas marinas excavan en la arena un hueco casi del tamaño de su cuerpo, deposita los huevos y los entierra con la ayuda de sus aletas traseras antes de regresar al mar. Aunque habitan todos los mares del mundo, llegan a Puerto Rico y otras áreas cercanas en el Caribe por la necesidad de que sus huevos se incuben durante unos 60 días en arenas cálidas.

Ramírez Kurtz afirmó que, aunque el tinglar y las tortugas marinas están protegidas por leyes federales y estatales, la ciudadanía debe mantenerse vigilante para prevenir los ataques contra los miles de nidos que cada temporada excavan los ejemplares que llegan a las playas de Cabo Rojo y otras de la isla.

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