Denuncian atentado a la democracia en propuesta de Junta de Control Fiscal

Rafael-BernabeSAN JUAN  – El portavoz del Partido del Pueblo Trabajador (PPT) Rafael Bernabe describió el miércoles, la propuesta creación de una Junta de Control Fiscal como “un atentado contra la democracia y un medio para imponer medidas económicas injustas y contraproducentes”.

En cambio, la colectividad insistió en la creación de mecanismos democráticos para dar mayor poder al pueblo sobre la toma de decisiones, así como en la necesidad de declarar una moratoria al pago de la deuda, su auditoría y renegociación.

“Para imponer medidas que el pueblo rechaza también tienen que limitar nuestro derecho a decidir quiénes nos gobiernan y qué políticas se implementan. Ambas cosas van unidas. Le temen a la democracia, la cual debe ser nuestro valor supremo, y quieren recortarla. Ahora se maneja la idea de una Junta de Control Fiscal a cuyas acciones se tendrían que ajustar tanto la legislatura como el ejecutivo. En el PPT rechazamos que se coloque la política fiscal del País en manos de organismos que no son electos por el pueblo. No nos sorprende que el sector empresarial ya esté exigiendo participación en ese organismo, pues se trata del medio para imponer su agenda sin tener que someterla al debate y el escrutinio democrático. Insistimos, al contrario, que las medidas que van a afectar al pueblo se tienen que discutir ampliamente en lugar se imponerse dictatorialmente por una junta”, dijo Bernabe en un parte de prensa.

El ex candidato a la gobernación señaló que algunos políticos han indicado que tal Junta es necesaria para separar este tipo de decisiones de la política partidista y los cambios de administración.

“Pero en esto hay dos problemas. Primero, es una confesión de bancarrota de estos políticos que aceptan que no pueden desarrollar ni implementar un plan de manera consistente y efectiva. En ese caso, la solución no es recortar la democracia entregando las decisiones a una Junta no electa, sino cambiar a esos políticos. Si no pueden gobernar eficiente y consistentemente que renuncien, que se vayan, pero no conviertan la ya limitada democracia en víctima de su incompetencia. Por otro lado, los cambios de administración que temen constituyen precisamente uno de los mecanismos que tiene la gente para cambiar las políticas y las acciones que se consideran equivocadas. Eso es parte esencial de la democracia, que la gente pueda cambiar las políticas vigentes. Decir que se implantarán políticas que no sean afectadas por las elecciones es decir que se reduce el alcance de la democracia”, explicó.

El profesor universitario recordó que “para los sectores privilegiados recortar la democracia siempre ha sido una de las respuestas a la crisis. El caso más extremo han sido los golpes de estado y el fascismo, cuya justificación ha sido la misma: necesitamos un gobierno que tome decisiones difíciles y que deje a un lado políticos corruptos o que se preocupan demasiado por la reelección. Es decir, la pareja típica de las medidas de austeridad económica son propuestas autoritarias, disfrazadas de eficiencia, como la llamada Junta de Control Fiscal. Aquí es díficil llegar a las medidas de un Pinochet o del fascismo durante la gran depresión, pero sí se busca liberar lo más posible a las políticas económicas del control democrático por el pueblo.”

Bernabe indicó que el PPT rechaza tanto los mecanismos autoritarios propuestos como las medidas de austeridad que se han anunciado. “Los recortes de gastos del gobierno, los ataques a los empleados y empleadas del sector público tendrán un efecto depresivo en la economía. Los ataques a los trabajadores y trabajadoras del sector privado, a través de la mal llamada reforma laboral, tan solo empobrecerán al pueblo para atraer inversión que probablemente no se materialice y que si ocurre perpetuará el mecanismo que importa capital y exporta las ganancias y que hace tiempo nos mantiene en el estancamiento. Contra todo esto, el PPT propone tanto una ampliación de la democracia como medidas justas que en realidad saquen al país de la crisis. Esas medidas incluyen una suspensión del pago de la deuda y una auditoría de la misma como elementos de una renegociación habilitante con los bonistas; impuestos a las empresas foráneas y megatiendas, como parte de una reconsideración de la política de exención contributiva. La ampliación de la democracia incluye una reforma gubernamental con participación laboral y ciudadana, la creación de verdaderos presupuestos participativos para que la gente decida las prioridades de gasto y someter al escrutinio del pueblo, por medio de referéndum, aquellas medidas que tendrán mayor impacto”, reiteró.

El portavoz insistió en que “el plan fiscal de cinco años que se está preparando no puede pasar a manos de una Junta no electa. Es necesario un verdadero debate amplio y profundo sobre esas medidas. Por eso debe someterse a referéndum. No dudamos que en ese caso el pueblo rechazará tal plan de austeridad, injusto y contraproducente.”

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