Debate en torno a Hospital de Bayamón evidencia necesidad de sistema de salud

SaludLogo11EL CAPITOLIO  – La secretaria de Salud debió enfrascarse en un fuerte intercambio de argumentos con el presidente del Senado y uno de los asesores de la Comisión de Hacienda de dicho cuerpo cuando trataba de explicar que el en Puerto Rico no existe un sistema de salud, sino un sistema de servicios de salud, y que el país debe moverse hacía el primero, para lo cual es necesario conservar unos recursos y servicios, y no descartarlos, so color de que el sector privado puede asumirlos. El intercambio giro específicamente en torno al Hospital Regional de Bayamón y lo que éste le cuesta al estado.

De acuerdo con Arnaldo Cruz, asesor de la Comisión de Hacienda del Senado, el Departamento de Salud invierte 35 millones de dólares anuales para mantener el Hospital de Bayamón operando cuando en el área hay “un sinnúmero de facilidades privadas cubriendo la demanda de servicios de salud”. A esos comentarios se unió el presidente del Senado argumentando que “no podemos duplicar esfuerzos porque nos cuesta demasiado”.

“Nosotros estamos sosteniendo el hospital para la educación porque tiene que ver que Puerto Rico necesita, cada día más, médicos. Aquí hay programas de residencia importantísimos para Puerto Rico, como los son los de medicina de familia, medicina interna, pediatría…”, señaló Rius, quien además recalcó que dicho hospital está preparado para el manejo de condiciones infecciosas que puedan representar peligro de epidemia en la isla.

A través de su presentación Rius trató de explicarle a la comisión senatorial que en la medida en que el país se encamina a desarrollar un sistema de salud para sustituir el actual sistema de servicios de salud, facilidades como el Hospital Regional de Bayamón juegan un rol importante en esa transformación.

Rius señaló que en la actualidad Puerto Rico invierte 2.8 billones de dólares en su presupuesto de salud. De esa suma, 800 millones se invierten en el nivel primario y proveedores de servicios médicos, 470 millones en medicamentos y 1.2 billones en sala de emergencia y hospitalización.

“[Esto] quiere decir que algo en los 800 millones estamos haciendo mal… y nosotros en Puerto Rico, que por primera vez tenemos un perfil de la salud del puertorriqueño, con datos de 2004 a 2013 marcando las prevalencias, el pueblo está invirtiendo más dinero en una población que va poniéndose más enferma”, recalcó Rius.

Para validar su aseveración la titular en salud señaló que la prevalencia de hipertensión en Puerto Rico en 2004 era de 20 por ciento y hoy es de 34. En el caso de la diabetes, en 2004 la prevalencia era de 13 por ciento, y hoy es de 17.

“Usted suma 17 y 34 y tenemos los dos ‘renal killers’ (asesinos renales) más grandes que hay, con una población de más de 5,500 pacientes recibiendo diálisis renal”, sentenció Rius.

La secretaria de Salud reiteró que si se invierten los 800 millones de dólares en adiestrar y educar a los profesionales de la salud en el nivel primario en torno a las cuatro principales condiciones de salud (hipertensión, sobrepeso, diabetes y asma) que inciden sobre el 85 por ciento del presupuesto total de salud, “yo puedo producir ahorros quizás redundantes en 150 millones de dólares”. Según Rius, las economías se extenderían a los renglones de medicamentos y salas de emergencias. Para la doctora, el impacto económico podría ser de hasta 400 millones en el renglón de sala de emergencia y hospitalizaciones.

De acuerdo con la Secretaria de Salud esa es la dirección en la que está encaminada la agencia que dirige. En términos de las facilidades de salud propiedad de, o administradas por el Departamento de Salud y el costo que ellas representan para el estado, Rius dijo que eso es el tope de la pirámide, y que antes de atender el tope, debe atenderse la zapata de la casa, refiriéndose a la necesidad de desarrollar de un sistema de salud para el país.

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