Congreso ordena al CDC explicar su estrategia para combatir el brote de Chikungunya en Puerto Rico

140px-US_CDC_logoWASHINGTON, DC – El comisionado residente, Pedro Pierluisi, anunció el jueves, que como resultado de sus esfuerzos, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) tienen que informarle al Congreso sobre las acciones que está tomando para combatir el brote de chikungunya en Puerto Rico, según se desprende del informe que acompaña la legislación aprobada por la Comisión Presupuestaria de la Cámara donde se asignan los fondos de las agencias federales de salud para el Año Fiscal 2016.

“El virus del chikungunya es transmitido a las personas por mosquitos, tiene muchos síntomas en común con el dengue y se caracteriza por un dolor severo en las articulaciones. El primer caso de chikungunya diagnosticado en Puerto Rico fue en mayo de 2014. Desde entonces se han reportado al Departamento de Salud de Puerto Rico sobre 30,000 presuntos casos de chikungunya, pero probablemente el número real de casos es mucho mayor” dijo Pierluisi en un comunicado de prensa.

Informó que también se han reportado sobre 20 muertes en Puerto Rico en las cuales el chikungunya pudo haber sido un factor influyente. Aunque actualmente no hay vacuna para chikungunya, la misma se encuentra en estado de desarrollo.

El comisionado residente pidió al CDC y al Congreso que provean recursos adicionales para prevenir la propagación del virus en Puerto Rico y en los estados.

En junio de 2014, Pierluisi anunció que el CDC estaba enviando un oficial a Puerto Rico para asistir a la Secretaria de Salud en la investigación del chikungunya.

En septiembre de 2014, Pierluisi escribió una carta al director del CDC, doctor Thomas Frieden, instando al CDC a incrementar sus esfuerzos para combatir el chikungunya en Puerto Rico. En su carta, Pierluisi solicitó una reunión informativa para que el CDC le detallara los pasos concretos que ha tomado y las medidas que planifica tomar para ayudar al Gobierno de Puerto Rico abordar este grave problema de salud pública. Ese informe fue provisto por el doctor Lyle Petersen, director de la División de Enfermedades del CDC, quien administra los programas de la agencia sobre las enfermedades transmitidas por mosquitos.

En diciembre de 2014, el comisionado residente anunció que la Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó el uso de una tecnología conocida como el Sistema de Intercepción Sanguíneo, que reducirá el riesgo de transmisión de patógenos, como el chikungunya y el dengue, de donantes a recipientes de sangre como resultado de transfusiones de plaquetas y plasma en Puerto Rico.

En mayo de 2015, Pierluisi ayudó a propiciar una sesión informativa en el Congreso titulada: “Chikungunya: la lucha contra la propagación de enfermedades transmitidas por mosquitos en América”. La reunión fue organizada por el CDC, la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de América, el Consejo de Epidemiólogos de los Estados y Territorios, y la Sociedad Entomológica de América.

Asegurar el lenguaje incluido en el informe para que el CDC mantenga al Congreso al tanto de su estrategia para combatir el chikungunya en Puerto Rico es el ejemplo más reciente de los esfuerzos del Comisionado Residente en este asunto. Dicha directriz está contenida en el informe que acompaña el Presupuesto del los Departamentos del Trabajo, Salud y Servicios Humanos, Educación y agencias relacionadas para el Año Fiscal 2016, que asigna los fondos al CDC.

“Quiero agradecer a la Comisión Presupuestaria por incluir el lenguaje que solicité, que requerirá al CDC explicar qué medidas está tomando para tratar el chikungunya en Puerto Rico. Hasta ahora cantidad de recursos y atención que el CDC está dedicando a este tema es desalentadora. Según el CDC, en el Año Fiscal 2014, la Agencia gastó menos de 5 millones de dólares en iniciativas anti-chikungunya y anti-dengue en Puerto Rico. Imagínense si hubiese más de 30,000 casos de chikungunya en Florida o Texas, tengo una alta sospecha de que hubiésemos visto una asignación considerable e inmediata de recursos federales. Pero ya que es en Puerto Rico, el nivel de recursos ha sido insuficiente”, expresó el comisionado residente.

“El CDC me asegura que está tomando el brote de chikungunya en Puerto Rico tan en serio como si el brote hubiese sido en uno de los estados, pero la evidencia simplemente no sustenta esa afirmación. La salud y la seguridad de los 3.5 millones de ciudadanos americanos que residen en Puerto Rico no es menos importante que la salud y la seguridad de sus conciudadanos residentes en los estados, y es fundamental para el Congreso asegurarse de que el CDC está actuando de una manera que sea consistente con este principio”, concluyó el comisionado residente.

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