Cae policía en operativo federal contra punto de “Papo Cachete” en Caguas

policia090613d-300x1481CAGUAS  – Agentes del Negociado Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés) realizaron un operativo el martes en el Residencial Turabo Heights en Caguas, con el que alegan haber terminado de desarticular una banda de narcotráfico que era operado por la hermana de su dueño, quien está preso.

El portavoz del FBI en la isla, Moisés Quiñones, dijo que relacionado a esta intervención, el lunes detuvieron durante su turno laboral al policía estatal, Neftalí Gómez Dones, por omisión del cumplimiento del deber y encubrimiento de un delito grave.

“Hemos desarticulado el grupo. Sabemos que las cosas van a mejorar un poco entonces”, dijo Quiñones en entrevista radial (WKAQ).

Quiñones dijo que el líder del grupo, José García Cosme, conocido como “Papo Cachete”, fue arrestado en 2013 pero la organización seguía operando con la ayuda de sus familiares. “Una de las hermanas, Luz E. García Cosme estaba en la calle y se está arrestando el día de hoy. Ella era la que estaba el negocio del narcotráfico por parte de la persona de Cosme que está preso”, dijo.

El funcionario federal detalló se trata de 22 órdenes de arresto que son producto de una enmienda a la acusación original de 2013, con la que habían arrestado a otras 139 personas en aquel entonces.

Sobre el agente arrestado, Quiñones dijo que “no es parte de la conspiración, pero tenía conocimiento de lo que estaba pasando pero nunca notificó a las autoridades”. El agente era de Caguas y trabajaba en el Precinto de Loíza. El portavoz del FBI aseguró el superintendente de la Policía, José Caldero fue notificado sobre la intervención con el uniformado.

Por su parte, la jefa de la Fiscalía Federal en la isla, Rosa Emilia Rodríguez Vélez detalló que los 22 detenidos enfrentan cargos por conspiración para poseer con intención de distribuir y distribución de sustancias controladas.

Según Rodríguez Vélez, la organización traficaba crack, heroína, cocaína, marihuana y medicamentos controlados como Percocet y Xanax, dentro de mil pies de la localización del residencial.

La funcionaria precisó que la banda utilizaba la fuerza, violencia e intimidación como parte de su forma de operar. El punto de drogas era operado las 24 horas del día en tres turnos, incluyendo el turno “midnight marihuana”. Facilitadores operaban como intermediarios en transacciones de drogas cuando los clientes optaban por no entrar al complejo de vivienda.

De acuerdo con Rodríguez Vélez, los acusados enfrentan una orden de confiscación por 45 millones de dólares. Los fiscales Alberto López Rocafort y Teresa Zapata Valladares estuvieron a cargo del caso. De ser convictos, los imputados, que se presumen inocentes hasta que se pruebe lo contrario, encaran sentencias de entre 10 años de prisión y cadena perpetua.

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