“Inmediatamente comencé a sentirme bien” dice paciente “medicada” con marihuana.

Diario:NoticiasSAN JUAN – Madeline Rivera es usuaria de marihuana desde hace dos años, casi el mismo tiempo que hace que abandonó el magisterio. Fue una decisión premeditada que tomó sin remordimientos y pensando en el bienestar de sus estudiantes.

“Yo tengo problemas de comprensión y de memoria, y si no comprendo el material que debo enseñar; ¿cómo voy a poder dar clases?”, cuestionó Rivera, quien además sufre de dolores neuropáticos, visión borrosa e insomnio.

La marihuana la ha ayudado significativamente a lidiar con estos síntomas y llevar una vida tan normal como su padecimiento de esclerosis múltiple le permite.

Aunque recibió el diagnóstico formal de la enfermedad que le aqueja hace un poco más de dos años, Rivera está convencida de que sufre de esclerosis al menos desde hace unos ocho o nueve años, cuando empezó a sentir los primeros síntomas de la enfermedad.

Una vez diagnosticada la enfermedad, Rivera recibe de su neuróloga el curso de tratamiento regular para esos casos –un grupo de medicamentos dirigidos a aliviar las condiciones de dolor intenso, el insomnio, la visión borrosa… – incluyendo la droga Neurontin, que se utiliza principalmente para controlar las convulsiones en pacientes de epilepsia y que ha demostrado efectividad en el tratamiento de ciertos tipos de dolores neuropáticos.

Pero Rivera no sentía que su condición mejorara a pesar de los medicamentos.

Preocupada, la maestra recurre a un amigo entendido en los usos medicinales del cannabis, quien le recomienda usar la planta para tratar su enfermedad.

“Yo le digo que no porque eso era una droga y era ilegal. Pero sigo sintiéndome mal, y cada vez peor y peor… así que decido buscar en Internet, porque ya yo sabía de los efectos secundarios de los medicamentos de la esclerosis múltiple y no quería tener, junto con mis síntomas que son fuertes, los efectos secundarios de un medicamento que no me cura”, dijo Rivera.

No es sino hasta que ella comienza a leer los distintos estudios médicos acerca de los usos medicinales del cannabis en el tratamiento de la esclerosis múltiple y otras condiciones, que Rivera decide usar la planta en su tratamiento.

“Inmediatamente, comencé a sentirme bien. Mis dolores neuropáticos desaparecieron, mis espasmos desaparecieron, la fatiga muscular desapareció”, aseguró Rivera.

La maestra, ahora artesana usa la flor de la marihuana en forma vaporizada diariamente para detener los síntomas de la esclerosis, usando un aparato similar a los vaporizadores comerciales que se usan para tratar a los niños de catarros y congestiones severas.

“Yo me vaporizo en las noches porque la esclerosis me da insomnio. Así que vaporizo de noche, y eso es a dormir bien feliz”, dijo Rivera, quien aseguró que ya no toma ningún otro medicamento para tratar su condición.

Pero en su proceso, Rivera debe enfrentar un nivel de incertidumbre, no porque solo porque debe adquirir el cannabis de cualquier manera que le sea posible, sino porque al no estar regulado las dosis que usa se basan en una apreciación de cuanto le hace sentirse bien. Aun así, Rivera reclama que su condición de esclerosis se ha detenido a su tratamiento con cannabis. Según Rivera, las lesiones que la falta de mielina provoca en ciertas áreas de su cerebro no han aumentado, por lo que avance degenerativo ha logrado detenerse.

“Yo quiero tener el derecho de usar una planta que ya está comprobado que detiene el progreso de la condición”, reclamó Rivera, quien fue una de las personas que se presentó al Departamento de Salud para reclamar de la secretaria de Salud Ana Ríus ordene la reclasificación del cannabis de droga ilegal a medicamento recetado.

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