Brilla proyecto de estudiante Pionera en Suiza

IMG_2755PONCE  – Un sistema para crear edificios inteligentes capaces de adaptarse a los patrones del tiempo fue inventado por una estudiante puertorriqueña se informó el jueves.

Este trabajo ha sido incluido en la Librería de Materiales Emergentes asociada a ETH Zurich, en Suiza, una de las instituciones universitarias más prestigiosas del mundo en áreas de tecnología y ciencias naturales.

El proyecto, que impactará la arquitectura a través del mundo, fue originado por Glorimar Irizarry Delgado, estudiante de cuarto año de la Escuela de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR) como parte del Taller de Biotectónica de Investigación y Diseño. El Materiability Research Network, en Suiza es una librería virtual que agrupa los proyectos desarrollados en el área de materiales emergentes y sistemas inteligentes con mayor potencial para impactar internacionalmente la arquitectura.

“La estudiante Glorimar Irizarry es la primera estudiante de arquitectura de Puerto Rico en formar parte de esta librería virtual internacional y eso, no solo es un honor para nuestra Escuela, sino para toda la Isla. Su innovador proyecto plantea un sistema de fachadas inteligentes basado en los parámetros de climas tropicales, lo que lo hace único en el mundo. Estas fachadas tendrían la capacidad de reaccionar automáticamente a la temperatura y a la humedad relativa, factores que cambian justo antes de llover” explicó el decano de la Escuela, arquitecto Luis Badillo en un comunicado de prensa.

El proyecto de Glorimar se desarrolló bajo la supervisión de los profesores Wilfredo Méndez y Edlyn García, directores del Taller Biotectónica de Investigación y Diseño que se estableció en el 2012 en la Escuela de Arquitectura de la PUCPR. En este taller, sólo se trabajan proyectos de arquitectura bio-inspirados. En el caso de Glorimar, el prototipo fabricado está fundamentado en la habilidad de las aves y de algunos insectos para predecir patrones climatológicos. Esta iniciativa fue lograda gracias a la alianza entre el Taller Biotectónica y la doctora Gretchen Díaz de la organización Casa Pueblo y CienciaPR, además, con la colaboración del Grupo de Optimización Aplicada del Dpto. de Ingeniería Industrial de la Universidad de Puerto Rico en Mayagüez dirigido por el doctor Mauricio Cabrera-Ríos.

La joven estudiante diseñó lo que se conoce como un sistema multi-material compuesto por láminas de metal nitinol combinadas con elementos de materiales orgánicos compuestos de madera. Este sistema culminó como una estructura para envolver edificios con la capacidad de reaccionar automáticamente a la temperatura y a la humedad relativa.

Según el decano Badillo, “El hecho de que el proyecto haya conseguido posicionarse dentro de Materiability Research Network también representa un importante logro, porque significa que el trabajo tiene validez internacional y relevancia más allá de nuestra Escuela. Esto le da gran exposición a nuestra Escuela de Arquitectura y nos coloca en la mira de otras instituciones de calibre internacional que actualmente trabajan este mismo tema”.

Agregó que la Escuela de Arquitectura de la PUCPR fomenta la investigación científica como estandarte del diseño arquitectónico por venir. Además, persigue una adaptación responsable con el ambiente para mejorar las condiciones de vida en Puerto Rico y a través de todo el mundo. El Decano destacó que las tendencias del diseño bio-inspirado y la resiliencia ambiental dominan los temas actuales de la arquitectura global y este proyecto evidencia que nuestros estudiantes aportan a este campo.

Por su parte, Glorimar afirmó “Las intenciones iniciales del proyecto eran fabricar un prototipo inspirado por organismos o ecosistemas que mejoren el alcance tecnológico de la arquitectura paisajista en Puerto Rico. Centré los objetivos del proyecto en el tema de la precipitación en Puerto Rico y áreas tropicales. El fin del proyecto diseñar un sistema arquitectónico inteligente que prediga eventos de lluvia y cambie su forma de manera automática. De esta manera se logra una adaptación al evento atmosférico”.

En torno del proceso de este innovador proyecto la joven, quien actualmente se encuentra en un programa de intercambio con la Universidad Católica de Chile explicó que se inspiró en el Bosque La Olimpia de Casa Pueblo en Utuado y el Bosque Seco de Guánica. En ambos bosques identificó organismos que pudo parear con condiciones ambientales particulares.

“Después de seleccionar los especímenes los observé con microscopios en busca de los mecanismos biológicos que permitan la adaptación. Esta etapa se consiguió gracias a la disposición del personal del Centro de Enseñanza e Investigación en Biotecnología y Agrobiotecnología (CEIBA), otro proyecto ecológico de la PUCPR. Luego de varias charlas y presentaciones con el Grupo de Optimización Aplicada sobre Diseño Experimental se diseñaron los primeros prototipos. Para esto se parearon las características de adaptación de los mecanismos biológicos con parámetros de resiliencia de materiales sintéticos. El prototipo está hecho con lo que se conoce como materiales inteligentes. Estos tienen reflejos mecánicos ante estímulos externos”, explicó la estudiante.

Esta es la primera vez que se fabrica un prototipo inspirado por las condiciones particulares de las zonas tropicales. Aunque el proyecto se diseñó pensando en Puerto Rico, tiene el potencial de ser aplicado en cualquier lugar de clima tropical.

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