Pierluisi lleva mensaje de la estadidad a la Universidad de Nueva York

pedro-pierluisi-470+265-300x169111NUEVA YORK  – El comisionado residente, Pedro Pierluisi, compareció la noche del lunes como orador invitado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York (NYU), donde ofreció la conferencia “Desarrollando el futuro político y económico de Puerto Rico”.

Pierluisi ofreció su discurso ante un nutrido grupo de estudiantes en el evento que fue co-auspiciado por la Revista de Derecho y Negocios y la Asociación de Estudiantes de Derecho Latinos de NYU. Al concluir su conferencia, Pierluisi también participó en una sesión de preguntas y respuestas, moderada por el reconocido profesor de derecho Clayton Gillete.

“Hoy me pondré mi viejo sombrero de litigante para probar el caso de por qué Puerto Rico debe convertirse en estado”, dijo Pierluisi, haciendo alusión a su experiencia adquirida en la facultad de derecho, en la práctica privada y como secretario de Justicia.

“En el Congreso, como en la sala del tribunal, los defensores más efectivos son aquellos que están bien preparados, con principios pero no dogmáticos, que son estratégicos pero también pasionales y pueden argumentar concisa y claramente”, dijo.

En su mensaje, Pierluisi ofreció un resumen histórico de la relación entre Puerto Rico y Estados Unidos, con el que evidenció que Puerto Rico es un territorio desde el 1898, cuando Estados Unidos adquirió la isla de España como parte del Tratado que culminó la Guerra Hispanoamericana. Esta condición, a tenor con el comisionado, le priva a la isla derechos políticos y perpetúa la desigualdad en el trato que reciben los ciudadanos americanos en la isla, en comparación con la que reciben los residentes en los estados.

“El Congreso ha delegado a Puerto Rico casi el mismo grado de autoridad sobre los asuntos locales que los estados tienen bajo la Constitución de Estados Unidos. Sin embargo, estas medidas no han alterado el estatus de Puerto Rico. La isla sigue siendo hoy lo que era hace 117 años: un territorio de Estados Unidos. Y ser un territorio es estar privado de derechos políticos y de igualdad bajo la Ley”, sostuvo.

“La ley federal es suprema en Puerto Rico, como lo es en Nueva York. Tenemos cortes federales y todas las agencias federales tienen presencia en la isla. Sin embargo, los residentes en Puerto Rico no pueden escoger los líderes que aprueban sus leyes nacionales. No pueden votar por su presidente y Comandante en Jefe, aunque un gran número de ellos sirven en el ejército de Estados Unidos. No están representados en el Senado, un cuerpo en el que cada miembro ostenta un gran poder. Y envían un delegado a la Cámara, llamado Comisionado Residente. En esta capacidad, puedo presentar proyectos y votar en comisión, pero no puedo votar en el Hemiciclo”, puntualizó el comisionado residente.

“Además, el Tribunal Supremo ha sentenciado que con limitadas excepciones, el gobierno federal puede aprobar leyes que tratan a los territorios distinto a los estados, y a los residentes de Puerto Rico se les trata peor que a sus conciudadanos en programas federales claves, incluyendo en casi la totalidad de los programas de protección social. En muchos casos, la disparidad sacude la conciencia”, añadió.

Pierluisi aprovechó la invitación que le hiciera la Facultad de Derecho de NYU para continuar adelantando su mensaje de que los graves problemas sociales y económicos de la isla radican en la inequidad en el trato a Puerto Rico; en la falta de igualdad.

“El estatus territorial le ha hecho daño a la economía de Puerto Rico y a nuestra calidad de vida. Debido a que Puerto Rico es tratado de manera desigual en la asignación de fondos y en los programas de créditos federales, se le niegan billones de dólares anualmente que de otra forma irían a la economía local. La diferencia en fondos federales significa que la gente tiene menos dinero para gastar, los comercios tienen menos ventas y se obstaculiza el desarrollo económico”, expresó Pierluisi.

El comisionado resaltó que, además del efecto dañino que tiene en la economía local la falta de equidad en la asignación de fondos y en los programas federales, se afecta también la calidad de los servicios del gobierno en una gama de áreas, “desde cuido de la salud hasta programas contra el hambre”, y provoca que sea relativamente pobre.

“El gobierno de Puerto Rico tiene que asumir una carga desproporcionada para pagar estos servicios. Esto lleva al gobierno a tomar prestado, a la deuda excesiva, al pago de intereses mayores en bonos y a limitar su capacidad para realizar otras inversiones importantes para el beneficio de la gente… ¿Existe alguien que crea verdaderamente que el desempeño económico y fiscal de Puerto Rico ha sido tan pobre debido a que la gente y los líderes políticos del territorio no son capaces o tan trabajadores como sus contrapartes en, digamos Misisipi o Montana? Por el contrario, nuestra isla es el hogar de gente excepcionalmente brillante y diligente. La verdad es que no hemos fallado como individuos; el sistema político es el que nos ha fallado”, dijo Pierluisi.

“El estatus territorial de Puerto Rico nos ha llevado a una calle sin salida. La Isla necesita un nuevo camino, un nuevo destino… Solo existen dos alternativas al estatus actual… Mientras que convertir a Puerto Rico en nación independiente cortaría o debilitaría la relación con Estados Unidos, la estadidad perfeccionaría nuestra unión. La estadidad traería a Puerto Rico lo que todo ciudadano libre merece: derecho al voto pleno, autogobierno pleno e igualdad plena bajo la ley. El Estado de Puerto Rico tendría mucho más poder político que el territorio de Puerto Rico, a través de dos senadores, cinco representantes en la Cámara federal y siete votos para Presidente y Vicepresidente en el Colegio Electoral”, añadió.

A tenor con el comisionado, la estadidad, al asegurar también que Puerto Rico reciba trato igual bajo todos los programas federales, fortalecería la economía y mejoraría la calidad de vida, como lo demostraron los recientes casos de Alaska y Hawai.

“Pero existe un punto más fundamental. Una mayoría abrumadora de mis constituyentes atesora su ciudadanía americana, especialmente los cientos de miles que han servido o tienen un familiar que ha servido, en el ejército. Pero si Puerto Rico se convierte en un país independiente, las generaciones futuras de residentes en la Isla serían ciudadanos de Puerto Rico, no de Estados Unidos. Esto es totalmente inaceptable para la vasta mayoría de los puertorriqueños”, indicó.

El comisionado también presentó un resumen de las disposiciones contenidas en el Proyecto de Admisión H.R. 727, que radicó la semana pasada en el Congreso, cuya estrategia es aprobar un procedimiento de consulta auspiciada por el gobierno federal que automáticamente activaría unos pasos que culminarían con la declaración del Estado de Puerto Rico el 1 de enero de 2021.
Según Pierluisi, su proyecto para convertir a Puerto Rico en estado es el paso correcto y lógico para la Isla, dado a que desde el plebiscito del 2012, sus constituyentes, “ciudadanos de la nación más democrática en la historia, están siendo claramente gobernados sin su consentimiento”.

“La verdad es simple. Para salir adelante Puerto Rico tiene que ser tratado con igualdad. Y para ser tratado con igualdad, Puerto Rico tiene que convertirse en estado”, concluyó.

2 comentarios

  1. Ricardo dice:

    LA ECONOMÍA DE P.R. SE ARREGLA BAJÁNDOLE UN 16% SUELDO DE LOS GOBERNADORES; ALCALDES, REPRESENTANTES, SENADORES, SOPLA POTES, ETC.

  2. Ricardo dice:

    PORQUE MEJOR QUE EL IVA… NO LE REBAJAMOS A LOS VAMPIROS POLÍTICOS UN 16% DE SUS INGRESOS?