Gary Rodríguez busca establecer hogar para sacerdotes retirados en Toa Alta

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EL CAPITOLIO  – El representante Ángel ‘Gary Rodríguez Miranda anunció el sábado, la radicación de una medida la cual viabilizaría transferencia a los Hermanos Franciscanos de la Providencia, las facilidades de la antigua Escuela Felipe Díaz González, localizada en el Barrio Quebrada Arenas del Municipio de Toa Alta.

“Por décadas en Puerto Rico se ha tratado de lidiar con los problemas que enfrentan las comunidades más desventajadas unido a los intentos por erradicar la pobreza. Precisamente, en la misión de promover una mejor calidad de vida entre los sectores más pobres de la Isla, los Hermanos Franciscanos de la Providencia, Inc., como corporación sin fines de lucro, realizan una invaluable labor que se extiende más allá de nuestros límites territoriales. No obstante, los sacerdotes que pertenecen a los Hermanos Franciscanos de la Providencia, no cuentan con un lugar que le sirva de albergue cuando alcanzan una edad avanzada o contraen una condición física o de salud que no les permite continuar rindiendo servicios a la comunidad”, señaló el legislador por Toa Alta y Bayamón en un comunicado de prensa.

Rodríguez Miranda, junto a la portavoz de la delegación del Partido Nuevo Progresista en la Cámara de Representantes, Jenniffer González, radicaron el pasado mes de enero la Resolución de la Cámara 686, por el mecanismo de petición.

“Tomando estas necesidades en consideración, y conociendo que en la Isla ubican centenares de edificaciones públicas en desuso, se ha identificado a la Escuela Felipe Díaz González, que ubica en el Barrio Quebrada Arenas del Municipio de Toa Alta, como un lugar idóneo para que los Hermanos Franciscanos de la Providencia puedan establecer un centro que sirva de albergue para sus miembros que no puedan continuar rindiendo su labor”, añadió.

El legislador dijo que los Hermanos Franciscanos se desempeñan como Frailes (monjes) y Tercera Orden (Laicos). Estos prometen cumplir con la Regla de San Francisco de Asís, comprometiéndose a compartir el Evangelio de Jesucristo y ministrar a los más necesitados.

“Dondequiera que haya una necesidad de compartir el mensaje de amor de Dios, se dará cuenta de los franciscanos. Ellos trabajan en la educación, la justicia social y el ministerio parroquial en todo el mundo”, abundó.

Detalló que en Puerto Rico y la República Dominicana, difundieron el Evangelio por la predicación y fundando iglesias. También operan centros de formación ocupacional para los pobres, y distribuyen comida y otras necesidades. Aunque su trabajo principal se encuentra en Puerto Rico, el trabajo de los Hermanos Franciscanos se extiende por todo el Caribe, y localidades en los Estados Unidos, África, Colombia, Ecuador, Brasil y España.

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