DRNA recibe terrenos de la antigua base naval Roosevelt Roads donde ubica yacimiento arqueológico la Piedra del Indio

DRNA (Logo)ANTIGUA BASE NAVAL ROOSEVELT ROADS, CEIBA  — La secretaria del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Carmen Guerrero Pérez, firmó el miércoles, el documento en que el Departamento del Interior, a través del Servicio Nacional de Parques, le transfirió la titularidad de casi 70 cuerdas de terreno que incluyen el sitio de la Piedra del Indio, un yacimiento de especial valor arqueológico.

“Celebramos la tan esperada transferencia de estos terrenos, porque además de su valor ecológico, la Piedra del Indio y otros yacimientos arqueológicos que se encuentran en el área despiertan un especial interés cultural e histórico por la información que guardan. Es preciso proteger para las futuras generaciones estos recursos que son parte de nuestra de nuestra historia, estudiarlas para enriquecer el conocimiento sobre nuestros ancestros y darlas a conocer para el disfrute de todos”, expresó Guerrero Pérez en un comunicado de prensa.

Los terrenos se componen de humedales estuarinos en el que abunda el mangle rojo. Rodeado por el mangle y el mar de la bahía Ensenada Honda, se encuentra la Piedra del Indio con sus petroglifos impresos. Este arte rupestre, que los expertos consideran que pertenece al periodo precolombino, mira hacia el mar y a Vieques y, a su espalda tiene los picos del Bosque Nacional El Yunque.

El difícil acceso humano mantiene intacto este yacimiento arqueológico; ya que solo puede ser observado al navegar por la bahía Ensenada Honda. Los petroglifos en La Piedra del Indio constan de dos figuras que parecen estar envueltas con mantas en formas de X. Una tercera figura que aparenta ser un cuerpo más pequeño se encuentra en la parte baja de uno de los extremos de la piedra. Detrás, hay otro grupo de rocas que forman parte de la riqueza arqueológica del lugar.

La planificadora sostuvo que la transferencia de estos terrenos y del sitio histórico son una victoria para la comunidad que por años recalcó la importancia de preservar ese tesoro natural e histórico.

La titular precisó que la Piedra del Indio da indicios de sufrir las inclemencias del tiempo por estar a la intemperie, por lo que entre los planes figura tomar medidas para su conservación. Señaló además, que se han identificado rutas para que futuros concesionarios ecoturísticos lleven visitantes en kayak a ver la Piedra del Indio, pero cuidando que las personas no tengan contacto físico directo con la roca que le pueda provocar daños a los yacimientos.

La integración de actividades ecoturísticas controladas en el área forman parte del plan de redesarrollo social y económico en la otrora base naval Roosevelt Roads, en Ceiba.

El traspaso de los terrenos se da bajo el requerimiento de conservación y ofrecimiento de oportunidades de recreación. “De cara al futuro, el DRNA será un firme facilitador de implementar acuerdos de gestión colaborativa con las comunidades que lucharon por proteger este patrimonio del Pueblo de Puerto Rico, con Para La Naturaleza, con la Oficina Estatal de Conservación Histórica y con el Instituto de Cultura Puertorriqueña” afirmó la secretaria del DRNA.

“La Piedra del Indio es un baluarte cultural único y hoy nos alegra mucho ver el fruto de la lucha que ha llevado la gente de Ceiba y Naguabo durante años logrando recuperarla para todos los puertorriqueños. Nos inspira que se haya logrado el traspaso y estaremos apoyando a la comunidad y al gobierno en la conservación de este valioso recurso arqueológico”, manifestó Fernando Lloveras San Miguel, presidente de Para la Naturaleza.

Por su parte, el presidente de APRODEC, Manuel José Martínez, indicó que es un momento sumamente importante para Ceiba porque “con este traspaso se logra proteger uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del área este de Puerto Rico. En estos terrenos se encuentra Wuanikí Bawa, o como algunos la conocen la Piedra del Indio. Algunos dicen que ahí estaban representados dos caciques del área y que estos les daban la bienvenida a los visitantes que venían por mar o le deseaban buen viaje a los que salían. Otra teoría dice que representaban al dios de los mares Wuaniki Bawa, como lo sería Poseidón o Neptuno para los griegos o los romanos respectivamente”.

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