Será ley proyecto de Pierluisi que requiere limpieza federal de Culebra

Pierluisi-1WASHINGTON, DC  – El comisionado residente Pedro Pierluisi anunció el miércoles que, tras cinco años de constantes gestiones, su proyecto de ley exigiéndole al Departamento de la Defensa de Estados Unidos la eliminación de las municiones militares peligrosas de la península del noroeste de Culebra, finalmente se convertirá en ley.

Pierluisi dijo en un comunicado de prensa que la propuesta legislativa se incluyó como una disposición de la Ley de Autorización de Defensa Nacional para el año fiscal 2015 (NDAA, en inglés), la cual fue presentada por los líderes de la Cámara de Representantes y del Senado federal. Se espera que el proyecto de ley sea aprobado por ambas cámaras y firmado por el presidente Obama antes de que finalice el año.

El funcionario dijo que este logro constituye una importante victoria para Puerto Rico, tanto en términos de seguridad pública como de trato equitativo para todos los puertorriqueños.

Entretanto, Pierluisi señaló que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos, como parte del Departamento de la Defensa, está descontaminando ciertas áreas en Culebra bajo el Programa de Formerly Used Defense Sites (FUDS). No obstante, el Departamento sostiene que una ley federal del 1973 prohíbe el uso de fondos federales para descontaminar la parcela específica de 400 acres que constituyó parte de la zona de bombardeo en la península noroeste de Culebra. El Departamento insiste en que esa prohibición no está supeditada a otra ley federal del 1986 que específicamente requiere que el Departamento de la Defensa descontamine sus antiguas instalaciones militares.

“Como resultado de esta interpretación jurídica restrictiva la península del noroeste de Culebra es la única zona previamente utilizada para bombardeo, de miles a través de Estados Unidos, que el Departamento de la Defensa afirma estar impedido legalmente de descontaminar a causa de un estatuto federal. El status quo representa una amenaza para la seguridad pública, ya que esta zona de Culebra es visitada por más de 300,000 personas al año y aún contiene bombas sin explotar que podrían causar daño graves”, dijo Pierluisi.

“Desde que llegué al Congreso en el 2009 he trabajado para hacerle frente a este problema por medio del proyecto de ley de defensa anual. Aunque se han dado progresos graduales, el éxito en última instancia resultó difícil de alcanzar debido a la oposición de algunos miembros del Congreso y, para mi inmensa frustración, del Departamento de Defensa”, agregó.

Sin embargo, Pierluisi dijo que se ha negado a darse por vencido. Este año intentó corregir la situación nuevamente reclutando aliados claves en el Congreso. En mayo, presentó exitosamente una enmienda que fue incluida en la versión de la Cámara de Representantes federal de la NDAA, que permitiría al Cuerpo de Ingenieros limpiar las áreas dentro de la parcela de 400 acres donde hay actividad humana, es decir, toda la Playa Flamenco y sus áreas de acampar, un camino recreativo, la Playa Tamarindo y la Playa Carlos Rosario.

Mientras tanto, en el Senado, el senador Richard Blumenthal de Connecticut y la senadora Kirsten Gillibrand de Nueva York presentaron una enmienda similar a la versión del Senado de la NDAA que fue aprobada por la Comisión de Servicios Armados del Senado con votación de 20 a seis, según detalló.

A medida de que los líderes de las Comisiones de Servicios Armados del Senado y de la Cámara federal se reunieron en las últimas semanas para conciliar las diferencias entre las dos versiones de la NDAA, Pierluisi promulgó una carta a estos líderes que fue firmada por 39 miembros del Congreso de ambos partidos, 27 de la Cámara de Representantes y 12 del Senado, instando a que se mantuviera su enmienda sobre Culebra en el proyecto de ley final. También encabezó una carta bipartidista al representante del Departamento de Defensa en el Grupo de Trabajo sobre Puerto Rico en la Casa Blanca, reclamando al Departamento de Defensa a que apoye, en lugar de oponerse, a la disposición sobre Culebra.

Estos esfuerzos finalmente rindieron frutos. La disposición final modifica tanto la ley federal del 1973 como la escritura del 1982 eliminando todo obstáculo al Departamento de la Defensa para limpiar y remover municiones militares de las áreas de la península noroeste de Culebra a las que el público tiene acceso.

Finalmente, Pierluisi agradeció a los congresistas que fueron “grandes aliados” para la aprobación de esta medida.

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