Pierluisi, Blumenthal, Gillibrand y Serrano anuncian aprobación de ley que ordena limpieza de Culebra por parte del gobierno federal

Capitolio-300x201WASHINGTON, DC  – El comisionado residente, Pedro Pierluisi, junto a los senadores Richard Blumenthal (D-Connecticut) y Kirsten Gillibrand (D-Nueva York) y al congresista José Serrano, anunciaron el sábado, la aprobación por parte del Congreso de legislación que ordena al Departamento de Defensa a sufragar la remoción de municiones militares peligrosas de las áreas con acceso al público en la península noroeste de Culebra.

La legislación fue incluida como parte del National Defense Authorization Act del Año Fiscal 2015 (NDAA). La Ley fue aprobada por el Senado federal anoche, tras haber sido aprobada por la Cámara de Representantes el pasado 4 de diciembre, y ahora pasa a la firma del Presidente.

“Esto es un logro histórico que, como todo logro de gran magnitud, ha sido posible sólo a través del trabajo en equipo. Quiero agradecer al senador Blumenthal, la senadora Gillibrand y al congresista Serrano por sus magníficos esfuerzos. En Connecticut viven unas 300,000 personas nacidas en Puerto Rico o de descendencia puertorriqueña, mientras que Nueva York es el hogar de unos 1.1 millones de puertorriqueños, incluyendo a 185,000 en el Distrito del Bronx del congresista Serrano. Sé que los puertorriqueños que viven en Connecticut y en Nueva York sentirán un gran orgullo por lo que sus líderes electos han logrado para Culebra, así como para Puerto Rico”, señaló Pierluisi en un comunicado de prensa.

“Finalmente el Congreso le ha hecho justicia a Puerto Rico, permitiendo la limpieza ambiental de municiones militares peligrosas y explosivos sin detonar que han sido una gran amenaza para los residentes y visitantes de Culebra durante décadas. Me complace haber trabajado en esta medida con el Comisionado Residente, Pedro Pierluisi, y con mis colegas en la Comisión de Servicios de las Fuerzas Armadas del Senado, para que el proyecto de ley le exija al Departamento de Defensa remover estas amenazas. Debido a este gran esfuerzo, los puertorriqueños, así como los visitantes, de ésta isla se sentirán y estarán seguros al disfrutar de estas bellas áreas naturales en la península noroccidental”, dijo el senador Blumenthal.

“Los ciudadanos de Culebra han esperando demasiado tiempo por la limpieza de las municiones sin explotar que amenazan la salud y la seguridad de la comunidad”, dijo la senadora Gillibrand. “Estoy aliviada de que finalmente tendrán la oportunidad de tener estas áreas despejadas. Seguiré luchando por acelerar el ritmo de los esfuerzos de limpieza y me aseguraré de que sean completados de la manera correcta”, añadió.

“Por más de 30 años, el Departamento de Defensa no ha podido remover la artillería sin explotar de las áreas accesibles al público en Culebra. Esto es por un estatuto en la ley de 1973 que ordenó a la marina cesar operaciones en la isla y prohibió el uso de fondos federales para la limpieza de esta área. Me complace mucho que los líderes de la Cámara de Representantes y del Senado hayan escuchado nuestro pedido de incluir una provisión en la Ley de Autorización de Defensa Nacional que modifica este estatuto y autoriza la descontaminación de ciertas parcelas de tierra en la isla de Culebra. Gracias a este importante logro, estamos más cercanos a poder lograr una limpieza profunda de unos de los tesoros más hermosos de Puerto Rico. Tanto residentes como turistas podrán disfrutar de un ambiente más saludable, seguro y limpio gracias a esta legislación,” expresó el congresista Serrano.

Pierluisi lideró el esfuerzo para la inclusión de la enmienda, apoyado por los senadores Blumenthal y Gillibrand y el congresista Serrano, así como decenas de otros senadores y representantes de ambos partidos políticos.

Culebra, una isla de unas 12 millas cuadradas localizada a 17 millas de la costa este de la isla grande de Puerto Rico, al igual que Vieques, fue utilizada por la Marina como campo de entrenamiento durante muchas décadas. En el 1973, el Congreso aprobó legislación ordenándole a la Marina a cesar operaciones en Culebra. En el 1982, el gobierno federal ejecutó una escritura mediante la cual le traspasó 935 acres de terreno en Culebra al gobierno de Puerto Rico, incluyendo unos 400 acres en la península noroccidental de la isla que habían formado parte de la “zona de bombardeo” cuando la isla fue utilizada como campo de entrenamiento.

En esos 400 acres ubican hermosas playas que gozan de gran popularidad con los 2,000 ciudadanos americanos que residen en Culebra, así como con cientos de miles de personas que visitan la isla todos los años de otras partes de Puerto Rico, de los Estados Unidos continentales y del extranjero.

El Departamento de Defensa siempre ha sostenido que una disposición en la ley del 1973 prohíbe el uso de fondos federales para descontaminar la península noroccidental, y que dicha disposición no fue sobreseída por leyes federales subsiguientes, principalmente el Comprehensive Environmental Response, Compensation, and Liability Act del 1980 (CERCLA) y el Superfund Amendments and Reauthorization Act (SARA), que expresamente le requieren al Departamento de Defensa a descontaminar sus previas zonas militares.

Como resultado de esta interpretación legal restrictiva, la península noroccidental de Culebra es la única antigua zona de bombardeo -de miles alrededor de los Estados Unidos- donde el Departamento de Defensa alega le está prohibido descontaminar por ley. El estado actual presenta una amenaza directa a la seguridad de las personas, ya que esta zona contiene bombas sin detonar con las que los residentes y visitantes se han encontrado repetidamente y que podrían causar grave daño.

En mayo, Pierluisi presentó exitosamente una enmienda en el hemiciclo de la Cámara de Representantes federal para permitirle al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos descontaminar esas áreas en la parcela de 400 acres en las que hay acceso público, incluyendo tres playas, zonas de acampar y un área peatonal. También en mayo, los senadores Blumenthal y Gillibrand presentaron una enmienda similar a la versión senatorial del National Defense Authorization Act, que fue aprobada por la Comisión de Servicios de las Fuerzas Armadas con amplio apoyo bipartita.

Mientras los líderes de la Cámara de Representantes y el Senado federal se reunían para reconciliar las diferencias entre ambas versiones de los proyectos, Pierluisi, Blumenthal, Gillibrand y Serrano cursaron una carta a éstos líderes urgiéndoles a que mantuvieran la disposición sobre Culebra en la versión final. La carta fue firmada por 39 senadores y representantes de ambos partidos políticos, representando a 16 estados, 4 territorios y el Distrito de Columbia.

Estos esfuerzos, que en años anteriores no habían dado resultados debido, en parte, a la oposición del Departamento de Defensa, finalmente rindieron frutos este año. La versión final del National Defense Authorization Act del Año Fiscal 2015 enmienda la ley federal de 1973, y la escritura de traspaso de 1982, eliminando así todos los obstáculos legales a que el Departamento de Defensa sufrague la remoción de municiones militares en las áreas con acceso al público en la península noroccidental de Culebra.

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