EL PESEBRE DE LAS SIERVAS DE MARIA EN PONCE: UNA TRADICION DE MAS DE 60 AÑOS

Foto Pesebre Siervas de MariaUna vez más, las Siervas de María de Ponce engalanan su convento con el famoso pesebre que en cada temporada navideña atrae a cientos de creyentes de todas partes de Puerto Rico y que representa a María y José en un Adviento y a Jesús, partir del 25 de diciembre, en Navidad.

La réplica en miniatura de la escena del nacimiento del Mesías en Belén ha sido cuidadosamente presentada y, según Sor Angela Martínez, Superiora de las Siervas de María de Ponce, “representa una catequesis, principalmente para los niños”.

La religiosa explicó que el pesebre en su convento recoge todos los pasajes vinculados al nacimiento de Jesús, la Sagrada Familia, la Visita de María a su prima Isabel, la Huida a Egipto, la Petición de Posada y la Persecución de Herodes, entre tantas escenas y detalles.

De hecho, recoge diversos detalles, muy enfatizados, que le dan fuerza y expresión al mensaje de la cristiandad. “Lo que se pretende con esto es enseñar, instruir sobre todo a los niños, por la situaciones que ocurren en las familias”, subrayó Sor Angela.

El pesebre está accesible al público a partir de las seis (6) de la tarde y hasta las nueve (9) de la noche. La entrada es gratis.

Sor Angela recordó que el montaje del pesebre en el Convento de las Siervas de María en Ponce comenzó inmediatamente se habilitó el edificio hace casi 60 años. Dijo que es una tradición que en cada convento de la orden religiosa haya un nacimiento para la época de Navidad.

“Esto fue algo que pasó y no lo podemos olvidar”, exclamó Sor Angela.

Reseñas históricas aseguran que el ritual del pesebre se remonta al año 1223, cuando san Francisco de Asís subrayó las virtudes de la bondad, la pobreza, la humildad y la mansedumbre, que para él revivían cada Nochebuena, con un pesebre “viviente” en una gruta natural de las cercanías de Greccio.
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