La pena de muerte del gobierno vs. La pena de muerte de los confinados

banner-comunicados1Lic. Juan Jaime Sierra Torres

El brutal y despiadado asesinato de una familia en Guaynabo perpetuado por una persona que debía dinero y su amigo ha desarrolla varias discusiones de temas, que incluye la pena de muerte.

Muchos pensaron que si los federales asumían la jurisdicción, iba a ser el primer caso que los federales podían lograr la imposición de la pena capital. Ciertamente lo ocurrido fue tan violento, desgarrador, desconsiderado y atroz que sería difícil encontrar a alguien como miembro de un jurado que se oponga a la imposición de la pena de muerte, aunque se oponga a la pena de capital por parte del gobierno.

Me pongo de ejemplo a lo anterior expresado: Yo me opongo a la pena de muerte impuesta por el gobierno porque el sistema no es perfecto. Siendo esto así y cómo se ha evidenciado en múltiples casos, existe la posibilidad de que una persona inocente sea sentenciada a la pena capital. Cómo hay esa posibilidad, por pequeña que sea, es que me opongo a la pena de muerte. Así que en la práctica de la teoría de mis propias creencias, se supone que aunque yo piense que esos dos individuos no deben existir en el planeta tierra, si yo aceptara la imposición de la pena de muerte a estas personas, permito también la posibilidad que se ejecute un inocente, ya que el sistema no es perfecto.

Cómo pueden interpretarse no soy de los que me opongo a la ejecución de un asesino, me opongo a la posibilidad de ejecución de un inocente. No creo que la pena de muerte impuesta por el gobierno reduzca la criminalidad, estadísticamente ya corroborado por la mayoría de los lugares que aplican la pena capital. Por otro lado, no tengo inconveniente en que alguien desee que maten a una persona que mató a un esposo, esposa, suegra, hijo de 15 años acabados de cumplir y haber apuñalado y tirado y por un puente de 40 pies a un niño de 13 años.

Se puede resumir que mi posición a la pena de muerte de la siguiente forma: Sistema perfecto = apoyo a la pena capital. Sistema imperfecto = en contra de la pena capital. ¿Sistema será perfecto alguna vez? = No lo creo. Por lo anterior podrán fácilmente deducir que no estoy de acuerdo con la pena de muerte por el gobierno, pero pensar que estos dos seres humanos tenemos que mantenerlos con nuestras contribuciones por el resto de la vida de estas personas también me crea conflicto. ¿Qué alternativa tengo ante este conflicto? La alternativa es que se mueran pronto. Es entonces es que entra en la discusión las organizaciones de confinados.

He sido testigo como personas que no creen en la pena de muerte impuesta por el gobierno, han pensado en la ejecución de éstos dos individuos a través de las organizaciones de los confinados. De hecho, los otros día me sorprendí al escuchar a una persona con poder para influenciar a través de los medios de comunicación, solicitando a las organizaciones de confinados que “ejerzan sus buenos oficios”” a estas dos personas. Es claro en qué consiste la solicitud. Me sorprendí porque entendía que no era lo correcto o adecuado lo que expresó esta figura pública de los medios noticiosos, al igual que para mí sería incorrecto o inadecuado decir lo mismo, porque soy abogado de profesión. Mi ética profesional no me permite favorecer que se cometa un delito por parte de confinados. Pero, puedo entender y no me crea en estos momentos conflicto si ocurre un acto delictivo hacia estos dos individuos por parte de organizaciones de confinados.

El que alguien quiera que una organización de confinados ajusticie a estos dos seres es una modalidad de querer tomar la justicia en nuestras propias manos. Tomar la justicia en nuestras manos es un tema abarcador y merece un profundo análisis ¿El que alguien quiera utilizar el sistema de justicia, para que se ajusticie a alguien no es en cierta forma una modalidad de tomar la justicia en nuestra manos? ¿Quién de nosotros no ha querido alguna vez en nuestra vida tomar la justicia por nuestra manos y darle su merecido, de alguna forma, a alguien que nos ha maltratado, que nos hiere, que nos golpea, que nos menosprecia, que no nos valora, que nos deja por otro o por otra, que se la pasa haciendo bullying? Por lo menos la idea debe haber pasado alguna vez. Pues bien, por aquí está pasando la idea de que los confinados deben ajusticiar a estos dos. Otra forma de nosotros tomar la justicia en nuestras manos. No me llama la atención dicha situación, pero realmente si ocurre algo así, lo puedo comprender y es más, puede ser que por un tiempo me sienta bien. Veremos qué pasa y cómo nos sentimos…

El autor es Abogado-Notario de la práctica privada
Escribe sobre temas legales y existenciales.

 

 

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