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Organizaciones Sociedad civil adelantan su análisis sobre la “Reforma” Contributiva

hacienda-300x19911SAN JUAN- Más de un centenar de personas respondieron el lunes, a la convocatoria de la Coalición de Organizaciones de la Sociedad Civil: “Todos Somos Pueblo” para analizar y revisar detalles de la propuesta “reforma” contributiva del país. El evento dio inicio con una Conferencia a cargo del distinguido economista y ex catedrático de la UPR; doctor Francisco Catalá.

El conferencista hizo especial énfasis en los “Parámetros para una Reforma Fiscal Integral” como idea principal para motivar el análisis y búsqueda de alternativas ante la situación que vive el país.

“En Puerto Rico nunca se ha realizado una reforma fiscal integral. Por lo tanto, se carece de una base tributaria amplia y justa, de una estructura presupuestaria que, aparte de estar en correspondencia con los ingresos, refleje una clara y coherente prioridad de gastos en sintonía con las necesidades del país”, dijo en un comunicado de prensa el experimentado economista; quien llamó la atención de los presentes sobre la gestión que actualmente se repite por parte del gobierno, cuestionando que “en lugar de una reforma integral se han llevado a cabo, en el mejor de los casos, reformas parciales y, en el peor de ellos, ajustes tributarios para responder de manera improvisada a presiones fiscales de corto plazo”.

De igual manera, en sintonía con los comentarios de los participantes se hizo una descripción de los hechos principales para destacar la realidad fiscal del país que identificaron como una en la que “los recurrentes ajustes tributarios contribuyen a la disfuncionalidad del sistema fiscal”.

Asimismo, el Dr. Catalá recurrió a poner como ejemplo las “llamadas reformas fiscales del 1987, 1994, y 2006; las cuales distaron según él, de ser reformas integrales en las que se cobijara a todos los actores económicos y en las que se examinara a todas las formas tributarias. “Para empezar, comento; “ninguna de tales reformas incluyo al llamado sector exento, protagonista del sector manufacturero y de la remisión de ganancias y dividendos hacia el exterior. Resulta absurdo que las reformas y las revisiones periódicas de la “ley de Incentivos Contributivos”, en virtud de la que se conceden decretos de exención, se conciban como procesos paralelos sin relación alguna”.

De manera, que esta realidad que vive el país ha sido marcada por “reformas parciales realizadas que hasta la fecha han reducido la responsabilidad tributaria y han sido sucedidas por insuficiencia en la recaudación y por medidas de compensación como posposición de fases de las reformas, nuevos tributos y venta de activos públicos”. Añadió, además, que siempre que se inicia una nueva administración se argumenta que se ha encontrado una situación fiscal “peor de lo que se esperaba” y que, por tanto, hay que recurrir a medidas de austeridad y a impuestos de emergencia”.

Como un ejemplo de la crisis fiscal que vive el país, el doctor Catalá fue enfático en subrayar que durante el año fiscal 2012 el Producto Nacional Bruto y el Producto Bruto Interno sumaron 69,467.6 y 101,034.2 millones de dólares respectivamente. Por su parte, los ingresos netos al Fondo General por concepto de contribuciones solo sumaron 8,018.5 millones de dólares. Esto represento, según su análisis, el 11.5 por ciento del producto Nacional Bruto y 7.9 por ciento del Producto Interno Bruto, lo que sobre bases comparativas con otras jurisdicciones políticas se juzga bajo”.

El balance neto ha sido un “sistema disfuncional e injusto en el que, junto a los salideros legales, prolifera la evasión. Su complejidad evita una buena y eficiente recaudación de Hacienda a la misma vez que obstaculiza el cumplimiento del contribuyente “bona fide”, apuntó.

Ante esta situación es necesario, según explico, una “revisión de todos los componentes tributarios, impuestos sobre ingresos de individuos y corporaciones, impuestos sobre el consumo, impuestos sobre la propiedad y arbitrios, entre otros; la articulación de un sistemas tributario uniforme sin la distinción entre “exentas” y “regulares”, lo que no excluye, bajo criterios rigurosos definidos en función del beneficio social, la concesión de tasas preferenciales, ampliación de base tributaria, reducción de créditos y deducciones, simplificación de todo el ordenamiento tributario, entre otros”.

Desde esa perspectiva, es urgente una reforma, sin embargo “para realizar tal reforma será necesario la formación de un grupo de trabajo especial-con participación de Rama Legislativa- articulado por el departamento de Hacienda y Oficina de Gerencia y Presupuesto”, indicó.

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