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Movimiento obrero admite su culpa por la crisis que enfrentan

jose_rodriguez_baezSAN JUAN – El movimiento sindical en Puerto Rico sufre de un estancamiento por el cual no solo es responsable el gobierno, a través de sus acciones y políticas, sino y también los sindicatos y su liderato, de acuerdo con la evaluación que de él hace el presidente de la Federación Puertorriqueña de Trabajadores, José Rodríguez Báez.

“El movimiento sindical en Puerto Rico padece de un estancamiento por el cual hay que repartir culpas entre el gobierno y sus políticas públicas en contra de la clase trabajadora, y los propios sindicatos que se mantienen inactivos ante las acciones del gobierno”, señaló Rodríguez Báez durante su mensaje del Día del Trabajo.

El líder sindical señaló que el movimiento enfrenta un momento “muy difícil” en estos tiempos tras iniciativas gubernamentales como “la Ley 7, la entrega del aeropuerto, el trastoque del retiro de los empleados de gobierno, el retiro de maestros y la Ley 66”, las cuales han devastado no solo a los trabajadores, sino a todo el país.

“Sabemos que todo esto, en su conjunto, da un golpe muy duro porque golpea las bases del movimiento obrero, le resta matrícula… Si vamos a ver, desde el 2008, 2009 se han perdido miles de trabajadores en el sector público”, dijo Rodríguez Báez.

El veterano líder obrero recalcó que no las dos últimas administraciones de gobierno –la del exgobernador Luis Fortuño y la del Gobernador Alejandro García Padilla – han sido “devastadoras” para la clase trabajadores en el país.

“¡Claro que el Gobernador García Padilla no tenía que despedir empleados como él dijo! Si con la ley de retiro y [otras leyes] provocó la salida de más de 12 ó 15 mil trabajadores públicos”, sentenció Rodríguez Báez.

Para el líder obrero la ofensiva gubernamental en contra de los trabajadores continúa de forma exacerbada con la Ley 66, con la cual se obliga a los sindicatos y a los trabajadores a hacer una serie de concesiones que, de no acceder, provocarían desde la perdida unilateral de beneficios y derechos negociados hasta la desaparición del sindicato.

Rodríguez Báez recordó como García Padilla, como candidato a la gobernación por el Partido Popular Democrático (PPD) había prometido “un gobierno para la gente”, pero que ahora, con la legislación aprobada por su administración, “gobierna en contra de la gente”.

Según Rodríguez Báez, desde las estructuras de gobierno se ha generalizado hacia segmentos importantes del pueblo la noción de que “los sindicatos son malos porque tienen buenos beneficios para sus trabajadores” y que “los obreros tienen demasiados beneficios, y por eso hay que quitárselos”.

No obstante, el sindicalista reconoció que los propios sindicatos y uniones han contribuido a esa noción generalizada de los sindicatos son malos, de que “son u estorbo para el progreso”.

Rodríguez Báez se mostró esperanzado en que dl movimiento sindical podrá vencer esta “nueva ofensiva patronal”, pero reconoció que para poder hacerlo el movimiento debe revitalizarse no solo atrayendo a los nuevos y jóvenes trabajadores, sino también reeducando al actual liderato medio y de base. Los trabajadores a su vez deben reconocer que existe una crisis económica en el país.

Rodríguez Báez señaló además que deben crearse los espacios necesarios para que, al margen de las diferencias que puedan existir entre los distintos organismos sindicales, “nos sentemos a articular unos proyectos de trabajo que nos conduzcan a una mayor y mejor educación de las bases sindicales con miras a ampliar la organización de trabajadores inclusive en el sector privado.

Las declaraciones de Rodríguez Báez tuvieron lugar durante los actos de re designación de la Calle del Hospital, en el Viejo San Juan, como Calle Santiago Iglesias Pantín, en memoria del histórico líder del sindicalismo puertorriqueño.

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