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Jenniffer González se opone al nuevo impuesto al petróleo

impuestos1EL CAPITOLIO – Ante las graves consecuencias que trae la propuesta de un nuevo impuesto al crudo, la portavoz de la Delegación del Partido Nuevo Progresista (PNP) en la Cámara de Representantes, Jenniffer González Colón, urgió el miércoles, a la actual administración a atender los asuntos fiscales “con seriedad y planificación”, midiendo los efectos de estas decisiones a corto y largo plazo.

“Indiscutiblemente, los nuevos impuestos, en especial el nuevo impuesto al crudo del petróleo, van a causar una inflación en la economía. El imponer una contribución adicional al crudo de petróleo hará que los precios de todos los productos se disparen. No solo estamos hablando de un aumento cuando cada persona eche gasolina a su auto, sino que se encarecerá todo, ya que los productos tienen que ser transportados. Además, como efecto directo del alza en los precios, el consumo se reducirá y esto a su vez provocará que las ganancias de los comercios se reduzcan y por consiguiente las proyecciones en los recaudos de Hacienda no se cumplirán, agravando así el déficit en el gobierno”, señaló González Colón en un comunicado de prensa.

La portavoz cuestionó la justificación del Partido Popular de que este impuesto sería para atender la deuda de la Autoridad de Carreteras, ya que en junio de 2013 la delegación popular aprobó un impuesto de 4 centavos por litro precio adicionales, entre otras medidas (Ley 31-2013). “¿Qué pasó con lo recaudado con este impuesto?”, cuestionó González Colón.

Dijo que otra gran preocupación es el impacto en la factura de energía eléctrica. “El Partido Popular prometió que bajaría el costo de luz, incluso crearon una mal llamada reforma energética que provocó fricciones entre el Ejecutivo y el Legislativo y la cual denunciamos que fue utilizada para desviar la atención de otros asuntos apremiantes. Hace un mes, advertimos un aumento en el costo de energía eléctrica por culpa de su incapacidad administrativa. Este nuevo impuesto es parte de esa incapacidad. El pueblo recibirá sus facturas con costos insostenibles. Otra promesa incumplida del PPD”, subrayó la expresidenta cameral.

Mencionó que ante los altos costos de hacer negocio en Puerto Rico, en comparación con otros destinos en el Caribe, el imponer una nueva contribución nos hará menos competitivos. Esto no solo aplicado a las consecuencias del impuesto al crudo del petróleo en la industria del turismo, sino Technology Fee que es un cobro de 2.00 dólares a las tarifas de los taxistas con la implementación de un nuevo sistema de cobro.

En el informe del Proyecto de la Cámara 1600, que recomienda la aprobación de este impuesto, falta información importante para poder realizar un estudio serio que mida el impacto fiscal, otra prueba fehaciente de cómo legisla esta administración: bajo improvisación y desconocimiento del manejo de asuntos públicos.

La propia Compañía de Turismo expresó preocupación con las lagunas del informe; indicaron que en cuanto a la comunicación inalámbrica desde el taxi, no todas las compañías de taxis operan desde una oficina central sino que algunas operan de forma independiente.

Les preocupa además que el informe de la medida no contenga un análisis sobre el costo que tendría la instalación y mantenimiento del sistema requerido. Esto cobra mayor vigencia al tomar en consideración que la industria de la transportación turística se ha visto seriamente afectada con el alto costo del combustible que se ha reflejado en los pasados años.

La Comisión informante sólo consultó a la Compañía de Turismo y no a las organizaciones que agrupan a los taxistas, ni a los operadores de taxis turísticos que son los principales afectados con las disposiciones de la medida. Sin embargo, se consultó a la Autoridad de los Puertos que nada tiene que ver con la industria y así lo expresó en su ponencia.

La Portavoz observó que no parece adecuado que en virtud de ley se establezcan los requisitos de sistemas electrónicos que se modifican constantemente. Este asunto debería regularse por la Compañía de Turismo mediante reglamento o memorando de modo que haya flexibilidad a la hora de ajustar los requisitos a los avances o cambios tecnológicos.

El Impuesto al Valor Añadido (IVA) es un impuesto de base amplia, que se aplica en cada fase de la cadena comercial, que grava los productos y servicios adquiridos y se deduce de los impuestos cobrados sobre las ventas, por lo que es un impuesto sobre el consumo.

Al cobrarse el Impuesto al Valor Añadido en todas las etapas de la cadena comercial, desde el muelle donde llega la mercancía hasta la venta al detal, la administración y fiscalización de este impuesto es compleja y onerosa y en consecuencia no es adecuado para países que no tienen una tradición de impuestos similares.

La portavoz le recordó a Hacienda que en otras jurisdicciones donde han intentado cambiar de un IVU (impuesto sobre la venta y uso) a un IVA ha tardado años al ser un procedimiento complejo y que ha provocados disloques en el comercio.

“La probada incapacidad de captación de Hacienda con el IVU en los comercios y en los muelles, que a esta fecha no ha podido implantarse, pone en duda la competencia del Departamento. En vez de inventar y proyectar a Puerto Rico como un lugar desorganizado y seguir degradando nuestra imagen ante el mundo, mejoremos lo que tenemos. Exhorto a la Secretaria de Hacienda que ella, o a quien deje en su puesto, sigue asignándole mayores recursos a la fiscalización del Impuesto a la Venta y Uso”, dijo González Colón.

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