Lutgardo se declara culpable de sobornar a juez

Lutgardo AcevedoSAN JUAN – El empresario Lutgardo Acevedo López, acusado de conspirar para cometer soborno y sobornar a un juez el Estado Libre Asociado, cambió el jueves su alegación de no culpable a una de “culpable según acusado” (“guilty as charge”) en la sala de la jueza Aida Delgado, del tribunal federal para el distrito de Puerto Rico. El cambio en alegación se produjo tras una negociación con la fiscalía federal.

De pie, delante de la jueza Delgado, el acusado e limitó a contestar con un “sí, su señoría” a las preguntas que le hacía la jueza desde el estrado, en torno a los detalles y condiciones del acuerdo con la fiscalía.

Según los cargos que se le imputaban a Acevedo López, éste se exponía inicialmente hasta 15 años de prisión (cinco por la conspiración y 10 por el soborno). No obstante, la negociación con fiscalía implica una reducción en la pena que puede fluctuar entre los tres años y ocho meses, hasta nueve años y medio, dependiendo de la determinación que tome la jueza luego de considerar el informe pre-sentencia y las guías de sentencia.

Cuestionado por Delgado sobre la evidencia en poder de la fiscalía y que lo inculpa de los delitos por los que se le acusa, Acevedo López admitió con un escueto “si, su señoría” que había conspirado con otras personas “para sobornar a un juez, a través del pago de dinero u otros objetos de valor, para influenciar su juicio en un caso en su contra”.

El caso en cuestión es la acusación de homicidio negligente que enfrentó Acevedo López luego de que el 30 de junio de 2013, mientras conducía bajo los efectos del alcohol, impactará el vehículo de Félix Babilonia y le provocara la muerte.

Para evitar ser encontrado culpable en el caso, el hoy convicto empresario “obsequió” al juez Manuel Acevedo Hernández, del tribunal de Aguadilla, con dinero en efectivo, mejoras a su residencia, el pago de deudas con el Departamento de Hacienda, una motora y ropa y joyas, otros.

Acevedo López llegó incluso a ofrecerle al juez Acevedo Hernández un puesto como juez del tribunal apelativo a cambio de “su ayuda” en el caso.

Previo al juicio por homicidio negligente, Acevedo López había reclutado la asistencia de Ángel Román Badillo, uno de sus empleados, para que sirviera de intermediario entre él y el juez. Era Román Badillo quien entregaba los “obsequios” al juez, o bien hacia las gestiones que le favorecían. Algunas de esas gestiones fueron el pago de una deuda con el Departamento de Hacienda por unos $3,200, gestión que Román Badillo llevó a cabo en dos ocasiones ($2,200 primero y $1,000 en fecha posterior). De igual manera, Román Badillo llevó hasta la casa del juez la motora que se le había comprado.

“El 27 de marzo [de 2013]; ¿usted estaba esperando que el juez Acevedo lo absolviera?”, preguntó la jueza Delgado al acusado.

“Sí, su señoría”, contestó Acevedo López, dejando establecido para el tribunal lo confiado que estaba de ser absuelto.

Efectivamente, el empresario fue absuelto del caso en un procedimiento que levantó serios cuestionamientos sobre el manejo del caso por parte del juez, quien en una sorpresiva decisión prohibió entonces la presentación de testigos de refutación por parte del ministerio público.

Durante el cuestionamiento de la jueza Delgado, el acusado debió admitir que al juez Acevedo Hernández se le presentaban mociones en manuscrito durante almuerzos ara que éste las “corrigiera”, de manera que al momento de ser presentadas en sala no fueran desestimadas. Acevedo Hernández también ofrecía “coaching” a la defensa otros asuntos.

La fiscalía federal y la defensa de Acevedo López no establecieron estipulación alguna en tormo al historial criminal de convicto por lo que queda sobreentendido que, mientras la fiscalía habrá de solicitar la pena máxima, según las guías de sentencia, la defensa solicitará la pena mínima.

La jueza Delgado señaló la vista para la lectura de sentencia para el próximo 8 de diciembre.

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