Aponte pide a Obama justicia e igualdad para veteranos boricuas

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EL CAPITOLIO – En una columna publicada en la revista de política The Hill, el expresidente de la Cámara de Representantes, José Aponte Hernández, exigió el miércoles al presidente Barack Obama, “justicia e igualdad” para los veteranos puertorriqueños en la forma de mayores servicios médicos, la construcción de un segundo hospital y equiparar en los beneficios que estos reciben con los demás veteranos en los estados.

“En pocos días nuestra Nación conmemorará los 100 años de aniversario de la “Gran Guerra”, el primer conflicto armado mundial en la historia. Este evento también marcó la primera vez que los puertorriqueños lucharon junto a los hombres de todos los Estados de la Unión. Es un triste testimonio de que un siglo más tarde, los ciudadanos Americanos que viven en el territorio de Puerto Rico y participan en las fuerzas armadas de los Estados Unidos son tratados con la misma desigualdad que en 1914”, dijo el líder estadista en un comunicado de prensa.

Sostuvo que este mes se conmemora un siglo desde el inicio de la Primera Guerra Mundial. Datos oficiales del Departamento de la Defensa coloca el número de puertorriqueños enlistados en las fuerzas armadas para ese conflicto (1914-1918) en alrededor de 230,000. De estos, casi 17,500 vieron combate activo en Europa.

Aponte Hernández manifestó en su escrito que “a pesar de tener una población actual de sobre 200,000 veteranos, la Isla sólo posee un hospital para el cuido de los veteranos. Pero a pesar de la urgente necesidad de construir otra facilidad médica, el Congreso todavía no ha aprobado los fondos para la obra”.

Detalló que en promedio, un veterano puertorriqueño tiene que viajar unos 25 kilómetros para visitar el hospital. Esto es casi el doble de la distancia de un veterano en el Continente. Los beneficios médicos asignados a nuestros veteranos también son deficientes en comparación con la de los otros Estados. Por ejemplo, el número de clínicas que son permitidas a nuestros héroes es menor que la de un veterano que residen en la Florida o Carolina del Sur.

“Desde 1917, los puertorriqueños orgullosamente han servido en las fuerzas armadas de nuestra Nación. Alrededor de 700 mil de nuestros soldados han participado, con distinción, en todos los teatros de guerra de Estados Unidos, incluyendo tanto, la Primera y la Segunda Guerras Mundiales; Corea, Vietnam, Kuwait, Kosovo, Afganistán e Irak. Pero a pesar de su enorme sacrificio, nuestra Isla aún carece de la infraestructura necesaria para atender a una población cada vez mayor de veteranos”, reseñó.

Para el expresidente cameral otro ejemplo de la injusticia que enfrentan nuestros hombre y mujeres en uniforme es el famoso Regimiento 65 de Infantería, una unidad de distinguir del Ejército que sirvió en la guerra de Corea y estuvo compuesto en su mayoría por soldados puertorriqueños, de ahí el apodo de los “Borinqueneers”; la cual  tuvo que esperar más de 50 años para recibir su debido reconocimiento.

Para concluir, Aponte Hernández enfatizó que los veteranos de toda la Nación seguirían siendo discriminado, siempre y cuando los veteranos puertorriqueños continúen siendo tratados como ciudadanos de segunda clase. “Tras un siglo de lucha, sangre y sudor, es el momento para poner fin a la difícil situación de nuestros héroes”, dijo.

“En pocos días nuestra Nación conmemorará los 100 años de aniversario de la “Gran Guerra”, el primer conflicto armado mundial en la historia. Este evento también marcó la primera vez que los puertorriqueños lucharon junto a los hombres de todos los Estados de la Unión. Es un triste testimonio de que un siglo más tarde, los ciudadanos Americanos que viven en el territorio de Puerto Rico y participan en las fuerzas armadas de los Estados Unidos son tratados con la misma desigualdad que en 1914”, dijo el líder estadista en un comunicado de prensa.

Sostuvo que este mes se conmemora un siglo desde el inicio de la Primera Guerra Mundial. Datos oficiales del Departamento de la Defensa coloca el número de puertorriqueños enlistados en las fuerzas armadas para ese conflicto (1914-1918) en alrededor de 230,000. De estos, casi 17,500 vieron combate activo en Europa.

Aponte Hernández manifestó en su escrito que “a pesar de tener una población actual de sobre 200,000 veteranos, la Isla sólo posee un hospital para el cuido de los veteranos. Pero a pesar de la urgente necesidad de construir otra facilidad médica, el Congreso todavía no ha aprobado los fondos para la obra”.

Detalló que en promedio, un veterano puertorriqueño tiene que viajar unos 25 kilómetros para visitar el hospital. Esto es casi el doble de la distancia de un veterano en el Continente. Los beneficios médicos asignados a nuestros veteranos también son deficientes en comparación con la de los otros Estados. Por ejemplo, el número de clínicas que son permitidas a nuestros héroes es menor que la de un veterano que residen en la Florida o Carolina del Sur.

“Desde 1917, los puertorriqueños orgullosamente han servido en las fuerzas armadas de nuestra Nación. Alrededor de 700 mil de nuestros soldados han participado, con distinción, en todos los teatros de guerra de Estados Unidos, incluyendo tanto, la Primera y la Segunda Guerras Mundiales; Corea, Vietnam, Kuwait, Kosovo, Afganistán e Irak. Pero a pesar de su enorme sacrificio, nuestra Isla aún carece de la infraestructura necesaria para atender a una población cada vez mayor de veteranos”, reseñó.

Para el expresidente cameral otro ejemplo de la injusticia que enfrentan nuestros hombre y mujeres en uniforme es el famoso Regimiento 65 de Infantería, una unidad de distinguir del Ejército que sirvió en la guerra de Corea y estuvo compuesto en su mayoría por soldados puertorriqueños, de ahí el apodo de los “Borinqueneers”; la cual tuvo que esperar más de 50 años para recibir su debido reconocimiento.

Para concluir, Aponte Hernández enfatizó que los veteranos de toda la Nación seguirían siendo discriminado, siempre y cuando los veteranos puertorriqueños continúen siendo tratados como ciudadanos de segunda clase. “Tras un siglo de lucha, sangre y sudor, es el momento para poner fin a la difícil situación de nuestros héroes”, dijo.

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