Alegan AGP pretende usar fondos del plebiscito para derrotar a soberanistas

QUIQUITO_MELENDEZSAN JUAN – El representante estadista José Enrique “Quiquito” Meléndez Ortiz alegó el lunes que el gobernador Alejandro García Padilla propone un plebiscito para que los electores escojan entre ser parte de Estados Unidos o la soberanía política, para resolver la pugna interna del Partido Popular (PPD) entre los que defienden la colonia y los que apoyan la soberanía.

“Los fondos asignados para el plebiscito son para presentar opciones de estatus no coloniales y no territoriales. García Padilla reconoce que la mayoría de los puertorriqueños atesoran su ciudadanía americana y se inventa este embeleco de unir ELA colonial y la Estadidad en un encasillado para derrotar la soberanía, propuesta que no cumple con la ley federal”, dijo Meléndez Ortiz en un comunicado de prensa.

El legislador estadista aseguró que “García Padilla se dio cuenta que no tiene los votos dentro de su partido para detener el empuje de los soberanistas y quiere usar los fondos asignados por el gobierno federal para resolver la pugna interna del PPD”.

“La consulta que propone el gobernador es innecesaria. El pueblo habló y escogió por amplia mayoría la Estadidad”, señaló el legislador quien aseguró que “la consulta propuesta no tiene razón de ser y es natimuerta por la oposición que tendrá dentro del ala soberanista del PPD que insistirá en definir el ELA según acordaron en la Junta de Gobierno”, añadió.

Finalmente, el legislador dijo que García Padilla pretende usar a los estadistas para derrotar a los soberanistas de su partido. “Él sabe que el ELA colonial, ese que solían llamar lo mejor de dos mundos, caducó en noviembre de 2012. Su propuesta es una admisión de que es minoría dentro de su propio partido”, arremetió.

2 comentarios

  1. @LaSataAzul A LOS SOBERANISTAS SE LES DERROTA EXPONIENDO LA LEY Y LA VERDAD-PROMETEN MENTIRAS ILEGALES http://t.co/ZcViy7KBxG

  2. Enrique dice:

    Los Boricuas, como parte de la Humanidad no hemos sido creados simplemente para servir como piezas de juego de las circumstancias, como víctimas de condiciones o marioneta movida de un lado a otro por fuerzas fuera de nuestro control. Como parte de la Humanidad, ocupamos la cumbre de la Creación y lejos de ser insignificantes, somos parte de la Autoridad Suprema designada por el Creador para gobernar la Tierra. Somos, como el resto de la divina creación, los instrumentos mediante los cuales la Sabiduría, el Conocimiento, la Vida y todos los poderes de la Inteligencia Creadora de Dios se expresan. Como hemos sido creados a “su imagen y semejanza,” somos también creadores, cada uno de su propia manifestación. Somos creadores; todo lo que somos, nuestra vida, nuestro mundo, nuestras circumstancias, todo lo que nos sucede es nuestra propia creación.

    Como nación, tenemos ciertos “derechos inalienables.” Tenemos el derecho a poseer una identidad propia. Tenemos el derecho de habitar nuestro propio espacio físico, el cual sirva como nuestro caparazón protector, y cual podemos permanecer como una personalidad absoluta e independiente. La orientación social y la protección propia son esenciales para la preservación de estos privilegios. La Libertad, la Fraternidad, y la Igualdad son atributos vitales de una nación libre y soberana, y sin estos no existe la seguridad, no hay descanso, no hay recreo, ninguna recompenza por nuestros esfuerzos en Vida.

    Una nación libre y soberana es el resultado de la solidaridad por las necesidades de los miembros fraternos de la nación, la cooperación y el apoyo mutuo para superar sus obstáculos, para defenderse de sus adversarios, y la creación de una sociedad en la cual todos aquellos que cooperan se benefician mutuamente. 

    La unión es el elemento más importante de una nación libre y soberana. La historia, las tradiciones y los valores en común son los límites que definen a una sociedad nacional. Estos son los denominadores comunes de la cultura particular de una nación, de su identidad o conciencia colectiva. Las varias expresiones de estas son los indicadores mediante los cuales los miembros de una sociedad se identifican. Como límites y denominadores comunes, son los lazos que mantienes la sociedad unida. Toda sociedad tiene necesidad de una serie de tradiciones y regulaciones comunes que son por lo menos respetadas y comprendidas por la mayoría de sus miembros. Através de la historia humana, nunca se ha desarrollado una nación libre y soberana sin poseer tradiciones y valores comunes. 

    Uno de los elementos claves del Nacionalismo lo es la fraternidad. “La fraternidad es grande y puede mucho.” La necesidad humana de co-existir en grupos que le proveen significado y propósito a cada individuo, así como al grupo por completo es un impulso socio-biológico y espiritual que actua como agente para la preservación del individuo, del grupo, y de la raza humana. Se manifiesta como una expresión automática para proteger la Vida del organismo. Se puede describir como una corriente o fluído de energía, como una ráfaga subliminal que enfatiza un propósito espiritual. Este impulso sirve para desarroyar un sentido de identidad y propósito individual y colectivo que reenfuerza y protege la unidad social contra cualquier opresión. Es el deseo de sobrevivir en libertad, en armonía y prosperidad. Una identidad nacional es el resultado de esta fuerza de la naturaleza. 

    “Hay una visión de belleza puertorriqueña. Hay una fé puertorriqueña. Hay una fé que se extiende hasta la eternidad de generaciones por nacer de grandes, nobles y santos puertorriqueños.”
    -Don Pedro Albizu Campos

    Todo pueblo y nación es producto de, no solo siglos de historia, pero de la continuidad de milenios de tradición y evolución, una continuación del legado de sus antepasados. Muchos de nosotros hemos sido desconectados de estas tradiciones y lazos fraternales mediante el proceso de esclavitud colonial, pero la Luz continuará brillando y atrayendo a los miembros de nuestra grán familia. 

    Así que cuando digo que los puertorriqueños somos un “Pueblo elegido por Dios” lo digo entonces por la siguiente razón; así como una persona individual debe reconocer su más íntima identidad ligada al Ser Supremo para poder realizar su misión individual en este mundo, también un pueblo o nación, una personalidad o conciencia colectiva, debe reconocerse a sí misma como una expresión del Creador para poder evolucionar y alcanzar su destino en la Tierra. 

    La nación Puertorriqueña debe despertar y reconocer el papel que le corresponde llevar a cabo en el presente y el futuro de la Humanidad. Nuestros líderes deben comprender que nuestra nación tiene una misión especial. Una misión particular que está ligada al resto de la Humanidad y este mundo en que existimos. Es hora de honrar nuestra historia y el legado de nuestros antepasados, de forjar nuestro propio destino, de fundar nuestra casa.