Tripulación de FURA recibe Premio de Servicio Público Meritorio de la Guardia Costera

06-14-14 RECONCIMIENTO FURA 1SAN JUAN  – El superintendente de la Policía, José L. Caldero López participó el viernes, de la entrega del Premio de Servicio Público Meritorio que le hizo la Guardia Costera a cuatro tripulantes de una lancha de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción (FURA), durante una ceremonia celebrada en la tarde en el Sector San Juan de la Guardia Costera.

El sargento Wilberto Pérez de la Torre, y los agentes Francisco Ávila Rivera; Bienvenido Marín Rivera y Gabriel Roldán García recibieron el Premio de Servicio Público Meritorio de la Guardia Costera, por sus actos valerosos durante el rescate de tres guardacostas de las aguas en la Playa del Escambrón de San Juan, durante la mañana del 8 de noviembre de 2013.

El Capitán de Navío. Drew W. Pearson, comandante del Sector San Juan de la Guardia Costera, hizo entrega del reconocimiento a la tripulación de FURA en representación del Contraalmirante John H. Korn, Comandante del Séptimo Distrito de la Guardia Costera.

“Hoy celebramos la valentía y las acciones desinteresadas de cuatro policías de las Fuerzas Unidas de Rápida Acción. Estamos orgullosos de servir junto a los hombres y mujeres de FURA, que a diario realizan una labor de excelencia en nuestra misión común de salvar vidas de los peligros del mar”, expresó Pearson en un comunicado de prensa.

Por su parte, el jefe de la Uniformada dijo “estamos muy orgullosos de su labor, dedicación y compromiso con la Uniformada. Diariamente arriesgan su vida por mar, tierra y aire, y hoy reconocemos ese gesto valeroso durante el rescate de los tres tripulantes de la Guardia Costera de los Estados Unidos. Sus acciones diligentes evitaron una desgracia”.

El Premio de Servicio Público Meritorio de la Guardia Costera es el segunda premio más alto que puede conceder la Guardia Costera por servicio público meritorio.

Las unidades de búsqueda y rescate, que habían sido despachadas por la Guardia Costera y FURA durante la mañana del 8 de noviembre de 2013, para encontrar a dos nadadores en peligro en la cercanía de la Playa del Escambrón y la Laguna del Condado. Las tripulaciones se enfrentaron a un mar errático y exigente, provocado por el creciente oleaje y los vientos persistentes.

Fueron éstas condiciones las que ocasionaron que inesperadamente zozobrara la embarcación de la Guardia Costera, atrapando a su tripulación hasta que lograron escapar desorientados y heridos del casco invertido de la lancha. Luego de abandonar la embarcación, los guardacostas se encontraban impedidos de poder salvarse a sí mismos mientras soportaban los embates del oleaje.

Percatándose que sus rescatistas hermanos ahora eran víctimas y probablemente se encontraban en el agua, el Sargento Pérez instruyó a los tripulantes de la COBRA-62 a que buscaran a la tripulación accidentada de la Guardia Costera, mientras evaluaba el punto de entrada a través del oleaje para realizar el rescate.

Al alcanzar a los guardacostas, los agentes Ávila y Roldán actuaron con premura para sacar a los guardacostas del mar turbulento.

Tanto el valor y el servicio humanitario del sargento Pérez y los Agentes Marín, Ávila y Roldán ayudaron a salvar tres vidas.

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