Veterano cidreño todavía espera por promesa de recibir medallas

04-14-14 Miguel A Diaz VeteranoCIDRA- En 1946, después de pasar tres años protegiendo el Canal de Panamá, y a solo doce horas de que culminara la Segunda Guerra Mundial, el sargento cidreño Miguel A. Díaz, expuso su vida para salvar a 40 soldados puertorriqueños, quienes –sin su intervención- habrían perecido calcinados a mitad de la noche.

“Me siento orgulloso de lo que hice y, si me tocara, volvería a hacerlo. Solo espero que los veteranos seamos reconocidos por nuestra labor. Que no pasemos desapercibidos” El sargento Díaz, quien actualmente tiene 92 años de edad, ha hecho gestiones con los distintos procuradores del veterano que han ocupado el puesto en los pasados años, buscando recibir las medallas y el reconocimiento que ganó con su valentía.

La tarde del 7 de mayo, en medio de una misión que duraría 10 días en la ciudad de David -frontera entre Panamá y Costa Rica-, llegó la noticia de que la guerra había terminado. La Batería B, a la cual pertenecía Don Miguel Díaz, recibió la orden de dejarlo todo e irse con lo menos posible. Se establecieron, entonces, en un fuerte militar. Allí, limpiaron rifles, organizaron equipos, cantaron y celebraron el fin de la guerra. A las 3:00 de la mañana, el sargento Miguel Díaz –quien, además, pertenecía al Departamento de Inteligencia Interior- iba camino a su cuarto cuando escuchó el grito de “fuego”. Al divisar el fuego, Díaz corrió a la primera campaña y la tocó con fuerzas. Entonces, corrió y despertó a todos los soldados que dormían en aquel edificio. Los tiró de sus literas e, incluso, empujó a algunos por las ventanas. Fueron 40 hombres los que salvó Miguel Díaz aquella madrugada, antes de que la barraca estallara y terminara hecha cenizas.

Después de las investigaciones correspondientes, a las 12:00 del día 8 de mayo de 1946, Miguel Díaz fue reconocido como ‘Héroe Nacional’ por el Ejército de Estados Unidos. No obstante, como el conflicto bélico había culminado, no se le concedió la distinción de ‘Héroe de Guerra Nacional’. Concordaron, entonces, en darle las distinciones ‘Medalla del Soldado’ y ‘Medalla al Servicio Distinguido’. En aquel momento, las medallas se encontraban en Washington y don Miguel recibió la promesa de que las recibiría en Puerto Rico. “Me dijeron: ‘Dondequiera que usted vaya, donde quiera que usted esté, va a ser condecorado con una ceremonia oficial. De eso, hace 68 años, y la ceremonia nunca la vi y las medallas nunca aparecieron”, explica Don Miguel.

Actualmente, el sargento Díaz está tramitando una audiencia en Washington, para ir y exponer su caso. “Yo me siento orgulloso de lo que hice por los hermanos americanos, por Puerto Rico, por la democracia y la Constitución.

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