Dan cuenta del impacto que tuvo el incendio en el Bosque del Pueblo de Adjuntas

Incendio-Bosque-de-Adjuntas-4-600x350ADJUNTAS — Tras una semana de trabajo, especialistas completaron el informe de daños ecológicos provocados por el incendio forestal ocurrido en el Bosque del Pueblo.

“Los hallazgos de la evaluación sobre la vida silvestre revelaron la muerte de miles de coquíes y además, de individuos de la boa puertorriqueña, que se encuentra en la lista de especies en peligro de extinción desde 1970”, dijo la secretaria del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) Carmen Guerrero Pérez.

En inspección ocular celebrada el pasado viernes, personal de Casa Pueblo discutió el informe con la Secretaria del DRNA. En la reunión también participaron técnicos forestales, bomberos forestales y diversos oficiales de manejo de la agencia, el ecólogo Miguel Canals, peritos del Centro para la Conservación del Paisaje y de la entidad Protectores de Cuencas.

Guerrero detalló que los biólogos observaron varios individuos de la culebra de tierra quemados. Se reportaron daños en la población de largartijos de diferentes especies. También pudo afectarse el murciélago rojo frutero al perderse gran cantidad de semilla de Cupey, que es su fuente de alimentación. Igualmente, se afectó el hábitat de especies que se observaron en el área circundante como el Carpintero de Puerto Rico, el Zumbadorcito de Puerto Rico, la Reinita Trepadora, Reinita, la Paloma Turca, el San Pedrito, el Ruiseñor, el Pitirre y el Julián Chivi, que todos los años regresa a Puerto Rico para esta época a procrearse y que es parte importante del Bosque y de la gestión cultural de Casa Pueblo.

“En términos de flora, los daños fueron principalmente en los helechos (60 por ciento del área afectada) y el resto en áreas de sucesión secundaria, rodales aislados de Cupey, Yagrumo, Roble y helechos gigantes” añadió la secretaria del DRNA.

Durante la visita se analizaron diferentes recomendaciones de manejo y se acordaron las acciones de restauración ecológica. “El plan incluye un sistema de terrazas que sirva para controlar erosión y como barreras físicas para reducir impactos ecológicos en la eventualidad de futuros incendios”, dijo por su parte el ingeniero Alexis Massol.

“Las terrazas, ya bajo construcción, también servirán para la siembra de árboles endémicos y nativos, tales como granadillo, guamá, guaraguao, roble, malagueta, guava, espino rubial, maría y jaguilla, entre otros”, añadió el director de Casa Pueblo, entidad responsable del manejo comunitario del Bosque del Pueblo.

Asimismo se establecerán plantaciones de productos forestales como bambú estructural y plantas de valor agronómico. Otras superficies impactadas serán manejadas con “hidrosiembras de semillas”, una estrategia rápida de promover cobertura vegetal para estabilizar las altas pendientes.

“Esta técnica consiste de regar por maquinaria de bombeo una preparación acuosa nutritiva con semillas para la germinación de hierbas y especies arbustivas previamente escogidas”, explicó Roberto Viqueira de Protectores de Cuenca, entidad a cargo de esta tarea de restauración.

Durante este periodo, Casa Pueblo ha recibido donaciones de árboles de ciudadanos así como otros cientos por la Fundación Luis Muñoz Marín, del Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico y del DRNA que viabilizarán el esfuerzo de reforestación. El colectivo Tierra Unida se encargará de desarrollar la parcela de bambú estructural y estudiantes de la UPR-Mayagüez trabajarán la parcela agrícola que cuenta ya con donaciones ciudadanas de árboles frutales.

“Con el mismo deber de cumplir con la Patria Puertoriqueña a través del manejo comunitario que iniciamos hace 18 años atrás, hoy trabajamos con devoción por la restauración ecológica del Bosque del Pueblo”, finalizó Massol al indicar que la organización comunitaria convocó al evento nacional Bosque del Pueblo Reverdece el sábado 26 de abril.

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