Critican medida de aumento a refrescos

bebidas 2_thumb[3]EL CAPITOLIO – La representante María Milagros Charbonier arremetió el miércoles contra el propuesto impuesto de .14 centavos al litro de las bebidas gaseosas indicando a que el mismo equivale a imponerle otra nueva penalización al pueblo trabajador por errores de la presente administración, esta vez en implementar las disposiciones de la Ley 93.

“Este es un gobierno que busca despenalizar el uso de la marihuana, pero pretende penalizar a la ciudadanía por beber refrescos. Aquí, en esta desarticulada propuesta, están las incongruencias del Partido Popular Democrático. Beneficios para quien viole la ley y castigo para quien la siga”, expresó la representante a través de un parte escrito.

“No se puede imponer otro impuesto más al pueblo para hacer política pública en contra de la obesidad en la niñez. Al implantar una política pública sobre algún tema, no es necesario penalizar a quien no la sigue. Cuando el Presidente Ronald Reagan impulsó en los años ochenta la política pública de ejercitarse, no castigó al pueblo imponiendo una carga contributiva adicional a quienes comieran en un restaurante de comide rápida. Todo lo contrario, busco la manera de llevar el mensaje, algo que la presente administración ha fallado abismalmente”, manifestó la legisladora del Partido Nuevo Progresista (PNP).

Indicó que la Ley 93-2008, mejor conocida como la “Ley para la Implantación de la Política Pública para la Niñez Temprana”, establece los parámetros para facilitar la coordinación entre agencias y organizaciones que ofrecen servicios a la niñez, con el objetivo de desarrollar una juventud saludable.

Señaló que en la ley se encuentran los puntos necesarios, sin incluir un nuevo impuesto, para combatir la obesidad en la niñez, expresando que la política pública del gobierno se enfocara en la orientación sobre este tema, no en la penalización.

Para constar lo importante de una agresiva campaña de orientación, Charbonier ofreció como ejemplo lo sucedido en Méjico. Después de evaluar diferentes legislaciones a favor de penalizar el consumo de bebidas carbonatadas, las autoridades aztecas recurrieron a un abarcador programa de orientación a la ciudadanía, no un impuesto más, logrando así reducir la tasa de uso en los jóvenes en casi un 25 por ciento.

Para concluir, la también portavoz de la delegación del PNP en la Comisión de Asuntos de la Mujer cuestionó las “herramientas” que el proyecto utiliza para promover la política de cero obesidad.

“No existen ninguna garantía que esos dineros producto del nuevo impuesto del gobernador Alejandro García Padilla vayan directamente al fondo especial creado. Si se quería levantar recursos para combatir la obesidad en los niños, ¿por qué no se propuso un impuesto a las compañías de seguro? Para este gobierno, la soga parte por lo más chiquito: nuestra gente”, dijo.

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