Estadísticas demuestran el empoderamiento de la mujer en la fuerza laboral

1362703233-771SAN JUAN – A días de la celebración del Día Internacional de la Mujer, este próximo 8 de marzo, la procuradora de la mujer, Wanda Vázquez informó el miércoles que las estadísticas demuestran un empoderamiento de la mujer en el campo laboral en la isla.

“Si tomamos como referencia el Censo del 2010 vemos que la población total en Puerto Rico es de 3,725,789 donde las mujeres representan el 52.1 por ciento de la población con 1,941,136. Del total de 1,006,317 viviendas ocupadas por familias, se encontró que en 311,397 de los hogares la mujer era jefa de familia. En datos porcentuales, este nos representa que en el 31 por ciento de los hogares las mujeres están a cargo”, dijo Vázquez en un comunicado de prensa.

La funcionaria destacó que en el aspecto laboral y de acuerdo al Departamento del Trabajo y Recursos Humanos, a mayo de 2013 había en Puerto Rico 1,021,000 personas empleadas. De estas 457,000 fueron mujeres para un 45 por ciento de participación femenina en la fuerza laboral.

“Las mujeres ocupaban 401,000 puestos asalariados representando el 47 por ciento del grupo trabajador en este renglón. El restante 40,000 trabajan por cuenta propia. Los puestos ocupados por mujeres en el sector gubernamental ascendieron a 127,000 para un 54 por ciento de la participación total femenina en el gobierno. Con relación al sector privado vemos que la participación de las mujeres está representada por 290,000 para un 46 por ciento de los puestos ocupados”, dijo.

Asimismo, detalló que en el renglón privado los hombres representan la mayoría con un 54 por ciento con 340,000 puestos ocupados. Para los patronos la fuerza laboral femenina es mucho más productiva ya que son puntuales y responsables aun cuando lo anterior no necesariamente se traduce en mejores ingresos. Estas tienen que trabajar más aun teniendo las mismas o más capacidades.

Por otro lado, la funcionaria señaló que a pesar de que las mujeres demuestran un nivel de educación mayor, cuando para el 2012 el 74.4 por ciento de la mujeres tenían educación superior y hubo cerca de 50,273 egresados de las universidades de los cuales el 62 por ciento fueron mujeres, lo cierto es que las áreas de mayor concentración laboral de ésta siguen siendo el sector terciario, entre ellos los empleos administrativos de oficina, como secretarias y oficinistas. Esas labores continúan en un por ciento muy bajo de los trabajos ejecutivos y en posiciones de toma de decisiones.

Entretanto, la procuradora señaló que según el informe sobre Trabajo Decente para las Mujeres de la Organización de las Naciones Unidas, “si queremos abordar eficazmente las enormes desigualdades sociales, necesitamos concentrar esfuerzos, recursos y espacios en las políticas públicas orientadas en las mujeres pues son ellas las más vulnerables a la pobreza y quienes reciben los salarios más bajos a la vez que los destinan en gran medida al bienestar familiar. Necesitamos más sociedades inclusivas e igualitarias donde concurran políticas públicas hacia el trabajo, fortaleciendo la inserción, la permanencia y el ascenso de las mujeres en el mercado laboral, en condiciones de igualdad”.

Explicó que en América Latina, muy similar a Puerto Rico la fuerza laboral de las mujeres está compuesta por el 44 por ciento y enfrentan iguales dificultades tales como la extensa jornada de trabajo compuesta por la jornada regular remunerada y la jornada de trabajo no remunerada como el cuidado de la familia.

“La experiencia nos demuestra que las mujeres trabajan más en actividades no remuneradas como el cuidado de los hijos y familiares y el mantenimiento del hogar que al sumarlas se refleja que las tareas no remuneradas son mayores dejándoles menos tiempo de descanso. A lo anterior le llamamos la pobreza de tiempo donde la inserción de las mujeres en el campo laboral se hace a costa de una sobrecarga discriminatoria del trabajo. Lo anterior claramente aumenta la brecha entre la justicia salarial y la autonomía económica de las mujeres fomentando el incremento de la feminización de pobreza puertorriqueña”, señaló.

“Por lo anterior es prioridad invertir en una política pública sobre la base de la igualdad de género. Puerto Rico tiene que unirse al movimiento internacional de lograr una economía sustentable para las mujeres tanto en el eje económico, social y ambiental, donde se fomenten alternativas de igualdad de oportunidades, de acceso a los recursos, proveer horarios flexibles, que se garantice la igual paga por igual trabajo y fortalecimiento de las leyes relacionadas a los Centros de Cuido como la Ley 84 de 1999 y la Ley 283 de 2003 entre otras alternativas de manera que se ajusten las jornadas de trabajo a las realidades de todas las mujeres sin discriminación”, concluyó la funcionaria.

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