“Yo no maté a mi esposa Carmen”, insiste Pablo Casellas

imagesBAYAMÓN  – Pablo Casellas Toro aprovechó su derecho de expresarse ante el Tribunal durante la lectura de su sentencia transmitida por televisión, para reiterar que no asesinó a su esposa Carmen Paredes, caso por el que un jurado lo declaró culpable el pasado 22 de enero.

“Quiero dejar claro que este caso, esta convicción y la sentencia que usted está presto a dictar son una injusticia porque yo no maté a mi esposa Carmen. La Fiscalía y la Policía de Puerto Rico, causaron esta injusticia porque desde el primer día se enfocaron en mí y descartaron a los otros sospechosos, particularmente a cuatro personas que luego del proceso me he enterado tenían la posible motivación y oportunidad de haber matado a Carmen”, dijo Casellas antes que el juez José Ramírez Lluch dictara la sentencia.

“Después de 18 meses de bombardeo constante de una prensa que también me adjudicó culpable antes de comenzar el proceso, era de esperarse que un jurado se equivocara. Soy inocente y me iré a cumplir lo que tenga que cumplir con la conciencia tranquila y mi frente en alto. Solo espero en Dios que algún día, el o los verdaderos responsables de la muerte de mi amada esposa sean llevados a la justicia”, añadió Casellas en su alocución, a pesar que sus abogados habían solicitado que éste no estuviera en sala.

El juez sentenció a Casellas Toro a un total de 109 años de prisión. “La sumatoria de las penas es de 109 años a ser cumplidos en una institución carcelaria. Además, este tribunal le impone el pago de la pena especial al amparo del artículo 67 del Código penal de 300 dólares por cada delito grave y de 100 dólares por el delito menos grave. Quiere decir que la pena será de 1,000 dólares”, dijo Ramírez Lluch en sala.

El juez detalló que el convicto cumplirá 99 años por el cargo de asesinato; un año y nueve meses por el caso del artículo 291 del Código Penal de destrucción de prueba y 90 días por el artículo 273 por hacer declaración falsa sobre un delito. “Todas estas penas a ser cumplidas concurrentes entre sí”, dijo el juez.

Asimismo, Ramírez Lluch sentenció a Casellas a cinco años por el cargo de Ley de Armas. El juez detalló en el caso de la Ley de Armas y en el caso del artículo 273, la Fiscalía no presentó agravantes, por lo que se impuso la pena fija. Además, explicó la pena por el caso de Ley de Armas fue duplicada y se cumplirá de forma consecutiva.

Por otro lado, el juez declaró ha lugar una moción para que no se consideraran agravantes en el proceso de sentencia. Más temprano, el juez declaró no ha lugar la moción presentada por la defensa de Casellas para que no estuviera presente en la lectura de la sentencia.

“No veo la necesidad que el representado esté en sala. Nadie ha cuestionado la moción en derecho”, dijo Padilla mientras suplicaba al juez la reconsideración de su determinación.

“Que sea fotografiado es innecesario. Aunque haya sido encontrado culpable en los cuatro cargos, no ha perdido su dignidad. Pedimos al tribunal que reconsidere su dictamen y que el acusado salga de la sala”, añadió Padilla.

Por su parte, la fiscal Phoebe Isales, dijo que “entendemos que es una decisión discrecional totalmente del tribunal y estamos de acuerdo con lo que decida”. El juez reafirmó su decisión, por lo que Casellas permaneció en sala para su sentencia.

El documento, titulado “Escrito informando que el aquí compareciente no asistirá al acto ministerial del acto de sentencia, pues renuncia al mismo de forma libre, inteligente, voluntaria, expresa y con pleno conocimiento de causa”, señala que Casellas Toro tiene derecho a estar o no presente en todas las etapas del proceso, incluyendo el pronunciamiento de la sentencia.

En la moción, Padilla hace una severa crítica a la cobertura que ha recibido el caso por parte de los medios de comunicación.

“Esto será un momento triste en nuestra historia judicial… la autorización para que se transmita en vivo el acto de pronunciamiento de la sentencia del aquí compareciente, tornará el momento en un espectáculo público. Algunos medios de comunicación están –tanto la prensa escrita como la televisión- invitando a la ciudadanía a que vean la transmisión”, señala el escrito.

Aunque la defensa presentó esta moción, Casellas, llegó al Tribunal de Bayamón a eso de las 8:20 de la mañana en una guagua del Departamento de Corrección y fuertemente escoltado.

De otra parte, a su llegada al Tribunal de Bayamón, en entrevista con un medio televisivo (Telenoticias),  el abogado, Arturo Negrón dijo presentaron una moción en la que explicaban detalladamente las razones por las que el juez Ramírez Lluch no debía considerar los agravantes relacionados a los cargos de Ley de Armas y destrucción de evidencia como parte de la sentencia.

En el documento titulado “Escrito reclamando que al dictarse sentencia no procedan agravantes y que son de aplicación las figuras del concurso de disposiciones penales y el concurso real”, la defensa propone la condena contemple solo los 99 años que conlleva el delito de asesinato en primer grado.

Esta semana se levantaron cuestionamientos, sobre si el convicto acudiría a la vista de sentencia y sobre su procesabilidad debido a su salud mental, luego que el lunes fuera transportado al Hospital Psiquiátrico Correccional en Río Piedras. Por otro lado, trascendió que las autoridades federales ordenaron al individuo a comparecer a una vista relacionada al delito de mentir sobre el caso del “carjacking”, independientemente de cuál sea su condición de salud y si se encuentra en la prisión o el hospital.

Casellas Toro fue encontrado culpable por un jurado el pasado 22 de enero luego de cerca de 15 días de juicio en el caso que ha sido uno de los más notorios en el país. Además, fue procesado por mentir sobre un crimen.

El asesinato de Paredes ocurrió el 12 de julio de 2012 en la residencia del matrimonio en la urbanización Tierra Alta III de Guaynabo.

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