Funerarios del país denuncian “competencia injusta y desleal” por parte de los servicios funerarios católicos

02-26-14 FunerarosSAN JUAN – El presidente de Funerarias Nativas e Independientes, Inc.  (FUNAI), Oscar Santiago, denunció el miércoles, en conferencia de prensa, la competencia desleal e injusta que representan los Servicios Funerarios Católicos, Inc. (SFC) para los más de 200 dueños de funerarias en el País. La situación los está guiando a la quiebra.

“Hace un tiempo la Iglesia Católica a través de la corporación Servicios Funerarios Católicos viene utilizando los templos como funerarias efectuando velatorios en clara violación a las leyes del Estado Libre y Asociado de Puerto Rico. Estos servicios constituyen una actividad comercial injusta y desleal. Mientras nosotros tenemos que cumplir con unas leyes, pagar contribuciones, el CRIM, tener patentes, licencias sanitarias, permisos de Arpe, de bomberos, y pagar altos precios de agua y luz, ellos  se aprovechan de todas las exenciones que el gobierno les para participar de la actividad comercial y lucrativa”, dijo Santiago en un comunicado de prensa.

El líder y sus abogados Pablo Fuentes Torres y Fernando Nieves Camacho presentaron esta mañana en el tribunal un injunction para que SFC cese y desista de utilizar los templos y capillas del país como funerarias, esto por entender que esa práctica comercial es contrario a la ley y los reglamentos del Estado.

Santiago puntualizó que el efecto de esa injusta práctica de parte de SFC, está aniquilando a las funerarias del patio. Señaló que la situación empeora cuando se sabe que más del 70% de los puertorriqueños son  católicos, que la Iglesia Católica cuenta con cinco diócesis alrededor de la Isla, que los curas son de los primeros que se enteran cuando una persona esta pronta a fallecer y que esos privilegios de los que gozan les ayuda a agenciarse la mayor parte de la clientela, en contraste con el resto de los funerarios que no cuentan con ese acceso privilegiado de la iglesia.

“Cuando una empresa como ellos que alegadamente es sin fines de lucro, entra al mercado cogido de la mano de la Iglesia Católica, se acaba la competencia justa. No es los mismo competir con compañías locales, en igualdad de condiciones, que competir con una institución que tiene poderosos recursos, con cientos de parroquias alrededor de Puerto Rico. Nosotros tenemos la capacidad de indignarnos y exigir trato igual, de demandar justicia contributiva. Nadie puede estar por encima de la ley”, finalizó diciendo Santiago.

Los comentarios para este artículo han sido cerrados.