Termina la defensa de Casellas con su desfile de testigos

20120905_RC_CASELLAS_LADO24-300x1951BAYAMÓN – En un inesperado giro, los abogados de Pablo José Casellas, acusado del asesinato de su esposa Carmen Paredes, culminaron su presentación de testigos de defensa con apenas un testigo que pretendió impugnar el testimonio de Luis A. Guzmán Hernández, quien declaró haber visto como una persona lanzaba el arma homicida desde un automóvil el día de los hechos.

Rafael Jiménez Pérez, un ingeniero civil especializado en estructuras y geotécnica, declaró en sala que resultaba “imposible” que Guzmán Hernández pudiera haber estado a la salida del pasillo de acceso desde la barriada Los Filtros a la Avenida Santa Ana a la hora en que supuestamente vio lanzar el arma desde un Mercedes Benz gris, similar al del Casellas. De acuerdo con Harry Padilla, principal abogado de la defensa, si Guzmán Hernández acudió a recibir su tratamiento de metadona en Centro Médico el día de los hechos, y regresó a su casa en transportación pública, “era físicamente imposible” que pudiera estar en la salida del pasillo antes de las 9:47 de la mañana para ver como se lanzaba el arma fuera del automóvil.

Según el testimonio de Jiménez Pérez, el trayecto recorrido por Guzmán Hernández en transportación pública (Tren Urbano y autobús de la AMA), debió tomarle entre 89 y 90 minutos. Habiendo aludido a las 8:00 de la mañana como la hora de salida, el perito estimó que Guzmán Hernández solo podía estar en la salida del pasillo a la Avenida Santa Ana a partir de las 9:47 de la mañana del día en que Paredes fue asesinada.

“En su opinión profesional, ¿es posible que esta persona haya estado al final del camino antes de las 9:47 de la mañana?”, preguntó Padilla al testigo.

“Imposible”, contestó, Jiménez Pérez.

No obstante, la fiscal Phoebe Isales, logró que el perito se contradijera al éste reconocer que aunque había señalado que sus estimados de tiempo consumido supuestamente de información obtenida en la declaración jurada de Guzmán Hernández, en dicha declaración no se ofrece información alguna relacionada a horas.

“La declaración jurada no tiene tiempo. O sea, que usted preparó esa tabla a base de la información que le proveyó la defensa”, preguntó Isales al testigo para inmediatamente cuestionarle si él sabía “a ciencia cierta” a qué hora Guzmán Hernández había salido de su casa ese día.

Isales llevó a Jiménez Pérez a reconocer que en sus estimados del tiempo de viaje de Guzmán Hernández en el autobús de la AMA no se consideraron “una serie de condiciones” que afectan el tiempo de viaje de las guaguas de la AMA, como “las condiciones del tránsito, el retraso en los semáforos, y hasta las condiciones del tiempo”.

En su estimado de tiempo de viaje Jiménez Pérez señaló que había usado una certificación provista por la Autoridad Metropolitana de Autobuses. Sin embargo, a Preguntas de Isales éste debió reconocer que dicha certificación “no refleja la operación [del servicio] sino que está basada en el diseño de ruta”.

La fiscal llevó al testigo a decir que sus cálculos de tiempo de viaje eran “unas predicciones” que él había hecho a base de la información que se le suministró.

Isales incluso cuestionó el tiempo que Jiménez Pérez estimó le había tomado a Guzmán Hernández recibir su dosis de metadona.

“¿Usted ha ido a darse tratamiento de la metadona?”, preguntó la fiscal.

“Yo no soy adicto”, contestó Jiménez Pérez.

“Juez, que sea responsivo”, objetó el fiscal Sergio Rubio.

“No sé”, contestó finalmente el testigo.

La defensa de Casellas culminó se presentación de testigos con Jiménez Pérez.

El juicio se reanudará el martes próximo a la 1:00 de la tarde con las argumentaciones finales de la fiscalía y la defensa.

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