Se desinfla la versión de Casellas sobre el “trigueño” que asesinó a su esposa

Ficha CasellasBAYAMÓN – La teoría de Pablo José Casellas, de que el supuesto asesino de su esposa, un hombre trigueño que se apoderó de un rifle de su propiedad y abandonó la residencia con el arma luego de dar muerte a la mujer, pareció irse a tierra con el testimonio de la seróloga forense Jenny Acevedo, quien aseguró no haber encontrado material genético masculino en el arma.

“No tenía cromosoma ‘Y’. La otra persona que no se puede identificar tenía que ser una mujer”, dijo Acevedo a preguntas de la fiscal Janet Parra.

Durante el interrogatorio directo de la fiscalía, Acevedo había declarado que en el cuerpo del rifle, encontrado al pie de la pared del gazebo adyacente a la residencia de Casellas, el material genético predominante era el de Paredes. En el cuerpo del rifle también se encontró material genético perteneciente a otra persona.

El abogado de la defensa Harry Padilla intentó dejar establecido que la presencia del ese material genético, cuyo origen no podía ser identificado, corroboraba la teoría del hombre que Casellas supuestamente había visto salir de su casa con el rifle en la mano el día en que asesinaron a su esposa, en vista de que la seróloga forense había identificado otras piezas de evidencia como conteniendo material genético masculino “inconcluso”.

Acevedo identificó material para un perfil genético inconcluso para el cromosoma ‘Y’ en los hisopos bucales, y vaginales, y en el raspado de uñas de Carmen Paredes.

No obstante, la argumentación de Padilla fue contrarrestada en el redirecto de la fiscalía cuando Parra cuestionó a la seróloga sobre la naturaleza del material genético. En el rifle no había material con cromosoma ‘Y’, que corresponde al género masculino (XY), sino solo cromosomas X, que corresponden al género femenino.

Acevedo también encontró material genético de Paredes, y de otra persona femenina, en los casquillos de bala calibre 5.27 X 28 que se encontraron debajo de la silla en la que fue encontrado el cadáver de Paredes. En estos casquillos el ADN predominante era el Paredes, y aun cuando había suficiente material genético como para identificar a la segunda persona, esto no era posible porque no había “una muestra de control” contra la cual comparar el material. Esta segunda persona también sería una fémina porque no había presencia del cromosoma “Y”.

Acevedo analizó además evidencia recopilada del cuerpo de la víctima y que consistía de hisopos (aplicadores) bucales, vaginales y rectales, pelos púbicos, cabello y raspado de uñas de la víctima, y de las armas, municiones y abastecedores (peines) ocupados en la escena.

“Se identificó material para un perfil genético inconcluso para el cromosoma ‘Y’ en los hisopos bucales, y vaginales… y en el raspado de uñas de Carmen Paredes”, declaró Acevedo a preguntas de la fiscal Janet Parra.

Acevedo declaró además que también se identificó material genético inconcluso para el cromosoma “Y”, correspondiente a varón, en el raspado de uñas de la víctima. Sin embargo el material genético recogido era insuficiente para poder identificar el perfil genético de la persona.

“Cuando es un mecanismo de defensa [como arañar] habría material genético para tener un perfil genético específico. En este caso no se detectó”, señaló Acevedo.

En términos del perfil genético para el cromosoma “Y” identificable recogido en las piezas de evidencia analizadas por Acevedo, ésta declaró que el mismo corresponde al del acusado Pablo Casellas. Se encontró ADN de Casellas en dos abastecedores (peines) y en las municiones ocupadas en la escena. La testigo no identificó a qué armas correspondían los abastecedores en los que se encontró el ADN de Casellas.

Por otro lado, tanto la fiscalía como la defensa de Casellas estipularon el testimonio de tres de los testigos que ahora no tendrán que declarar en sala.

En el caso de la investigadora forense y especialista en patrones de sangre, Brenda Plá, ésta hubiese declarado que Paredes recibió los impactos de bala que le provocaron la muerte mientras estaba sentada en la silla frente a la mesa en que fue encontrado su cadáver.

El testimonio de Julio Mangual, empleado de seguridad del Banco Santander, hubiese sido sobre como la cámara de seguridad del cajero automático en la sucursal del Torrimar Shopping Center captó la imagen de Casellas por breves segundos a las 9:20 de la mañana del sábado 14 de julio de 2012, el día de los hechos. Esta declaración da al traste con el reclamo de Casellas a los efectos de que el día de los hechos él había salido de su casa a visitar a su padre, el juez federal Salvador Casellas, sin detenerse en ningún lugar del trayecto.

La fiscalía y la defensa también estipularon el testimonio de Margarita Ayala, la porteadora de periódicos que llevaba los periódicos diariamente a la residencia de Casellas.

El juez José Ramírez Lluch explicó al jurado en el caso que las estipulaciones de las partes se hacen entorno a “testimonios y hechos sobre los cuales no hay controversia”.

El juicio en contra de Casellas continúa el jueves a las 9:00 de la mañana en la sala 706 del Centro Judicial de Bayamón, con los testimonios del especialista en balística Carlos Del Valle y la doctora forense Rosa Rodríguez, quien le realizara la autopsia al cadáver de Carmen Paredes.

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