Movimiento en Defensa del Bosque Urbano y Áreas Verdes de la Universidad de Puerto Rico

Universidad de Puerto Rico - Río Piedras (UPRRP)RÍO PIEDRAS – La Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras alberga aproximadamente 154 especies de plantas vasculares y 74 especies de vertebrados que incluyen tres especies de coquíes, la víbora universitaria y el guaraguao.

En el centro del Recinto existe un área verde rica en biodiversidad que sirve de bosque urbano. El Bosque Urbano de la UPR-RP sirve de pulmón y de refugio a especies que necesitan estar más alejadas del efecto nocivo de las actividades humanas. Por ello, se le designó como área verde mediante la Certificación No. 140 (2000-2001) del Senado Académico del Recinto. En el 2004 nace el Comité para el Desarrollo del Parque del Centenario cuyo propósito principal era conservar y fomentar la biodiversidad en el Recinto. Se acordó que cualquier uso que tuviera ésta área debía ser cónsono con la conservación de la biodiversidad. Al pasar los años se fue añadiendo al proyecto la construcción de una acera principal que fragmenta al bosque urbano por la mitad y aceras adicionales que conectarán a la misma, desvirtuando la intención original de preservar y aumentar la biodiversidad y convirtiéndolo en un simple parque recreacional con poca complejidad ecológica. La pasada Rectora doctora Ana Guadalupe otorgó una asignación inicial para la construcción de este proyecto.

Al comenzar la primera fase de su construcción el Proyecto Parque del Centenario (irónicamente en honor del Día del Planeta Tierra) se alejó totalmente de su intención destruyendo con maquinaria pesada gran parte del lugar, con la meta próxima de “sembrar” hormigón y construir una acera de 12 pies de ancho con iluminación. Este hecho se aleja de la información falsa e incompleta que se le ha brindado a la comunidad universitaria en la última circular al respecto. El Comité Ambiental del Senado Académico no pudo, en nueve años, buscar permisos de gobierno ni evaluaciones de impacto ambiental ni otro material que no fuera cemento. El comienzo de este proyecto ha carecido totalmente de supervisión eficaz por parte de la administración que es quien lo promovió.

Actualmente contamos con el apoyo del Consejo General de Estudiantes y 1,300 firmas de estudiantes. Además, el Capítulo Estudiantil de la Sociedad de Ambiente Marino, la Sociedad Eco Ambiental, la Asociación de Estudiantes de Geografía, la Asociación Universitaria de Antropología, el Comité contra la Homofobia y el Discrimen, Huerto UPR, Célula de Oración Cristiana Torre del Norte, la American Medical Student Association, la Federación Universitaria Pro Independentista, la Hermandad de Empleados Excentos No Docentes, la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios, el Departamento de Bellas Artes y la Facultad de Ciencias Naturales se han expresado en contra del proyecto actual Parque del Centenario y desean hacer del lugar un Bosque Urbano con el objetivo principal de conservar sus recursos y su biodiversidad de manera permanente. En una carta dirigida a la Rectora Interina Ethel Ríos Orlandi, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales reconoce el lugar como Bosque Urbano y se ofrece a dar su apoyo para su conservación.

A pesar de todas estas voluntades unidas en una sola causa, el Senado Académico de la UPR Recinto de Río Piedras decidió felicitar al Comité Ambiental promotor del antiguo proyecto. Miembros del Comité Ambiental han cedido a no utilizar cemento en nombre de un “deseo de respetar el ambiente”; sin embargo, no desean brindarle una protección permanente al negarse a llamarlo bosque. De manera sospechosa, insisten en llamarle parque, aun teniendo conocimiento de que dicho título permite el uso de concreto en un futuro. Por ello creemos incorrecto e irónico que dicho Comité tenga a su cargo evaluar si se le declara Bosque o Parque. Es antidemocrático y antiético que la voluntad de unos pocos se imponga al bienestar de la madre naturaleza y a la voluntad de una comunidad universitaria.

El grupo ¿UPR verde? tiene como meta lograr el cese inmediato y permanente de este proyecto y que se regrese a los acuerdos originales de protegerlo como un Bosque Urbano; evitando así los peligros futuros de degradarlo con el título de parque, en cuanto a preservación y biodiversidad se refiere. Se desea brindarle una protección permanente de manera real, legal y eficaz. De igual forma se evita incurrir en gastos innecesarios y redirigir esos fondos a necesidades reales de la Universidad.

Reconocemos la voluntad de la Rectora Interina, doctora Ríos Orlandi, al paralizar de forma temporera la construcción y propiciar un diálogo dirigido a que todos los sectores logren trascender intereses particulares para fomentar un Recinto en armonía con la biodiversidad. Hacemos un llamado a la comunidad universitaria a expresar su endoso y defensa con el Bosque Urbano de la UPR.

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