Maribel Agosto hizo del cáncer su compañero de equipo

10-30-13 maribel agosto cancer de senoSAN JUAN – De primera impresión Maribel Agosto aparenta ser una mujer fuerte y sin sentimiento. Sin embargo, su mirada penetrante y sus articulaciones son parte del performance que emplea junto a su amiga y dirigente Xiomara Molero para llevar a los Jerezanas de la UPR de Río Piedras a ganar cada noche la batalla en cancha, así como ella lo hizo con el cáncer del seno desde el 2004 hasta el 2009. Agosto se enteró que tenía cáncer en abril del 2004 por un autoexamen. No titubeó en ir al médico. Un miércoles le hicieron la mamografía y al lunes siguiente estaba en el quirófano, sin decirle a su familia lo que tenía.

“Yo hice mi proceso sin decirle nada a mi familia. Yo rápido me fui a operar porque no creía en el primer diagnóstico. Cuando salí de la operación encontré a mi madre llorando al enterarse que su hija había sido operada de cáncer y no se lo había comunicado”, recordó sentada en una cancha de voleibol.

Su intensión fue clara: hacerse amiga del cáncer para que no caer en la depresión. “Cuando yo vengo a la cancha les comparto a las jugadoras que adopten la filosofía que use en mi proceso. No hay tregua para las lágrimas, aceptar la prueba como bendición de Dios y dar lo mejor para ganar el juego”, acotó la también educadora física que celebró el pasado 3 de octubre sus 50 años de edad.

Para aquellos fanáticos del voleibol universitario que se han preguntado por qué los sextetos de la UPR de Río Piedras se visten hacen cuatro años de rosita, Maribel respondió que “no es vestirse de rosita. Es estar solidario con las mujeres. Este año los varones se raparon el pelo, un gesto por el cual le di las gracias porque para mí lo más difícil fue ver mi almohada cada mañana con mechones de pelo y darme cuenta lo jodía que estaba”.

La asistente de voleibol universitario confesó que no lloró en los cinco años de su proceso de curación por la sencilla razón que no quería darle la oportunidad al cáncer de destrozarla emocionalmente. En su lucha tuvo cuatro quimioterapias con 21 días de diferencia y 51 radioterapias con laser “que no duraban ni 10 minutos, de lunes a viernes”. Superó la revisión semestral. Actualmente visita a su especialista una vez al año para el examen rutinario.

“Mi mayor sueño en estos momentos es que se logré la cura del cáncer. Mientras eso sucede, yo exhortó a hombres y mujeres hacerse sus pruebas por cualquier dolencia para descartar cualquier posibilidad de enfermedad. Aquellos que estén por un proceso similar al que yo pasé acepten el apoyo de sus familiares, sus amigos y compañeros de trabajo porque resulta efectivo para la curación de la enfermedad”, puntualizó con una enorme sonrisa.

Las Jerezanas y los Gallitos de la UPR de Río Piedras están en la búsqueda de su clasificación a las series de cuarto de final del voleibol universitario. La misma se dará a conocer hoy, miércoles, cuando finalice el último partido de la fase interliga entre las Cocodrilas de la Universidad Metropolitana y las Tigres de la Universidad Interamericana a las 7:00 de la noche en San Germán.

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