Obispo de Arecibo opina legalizar el mal no lo convierte en bien

3527-Copia-de-marihuanaSAN JUAN – El obispo de Arecibo, Monseñor Daniel Fernández Torres, recordó el martes que “legalizar el mal no lo convierte en un bien”, esto en respuesta al debate entre los legisladores por despenalizar la marihuana y legalizar la prostitución. “La Constitución de Puerto Rico, como reflejo de la Ley Natural que la antecede, dejó claro que la dignidad del ser humano es inviolable. La prostitución daña la dignidad de quienes la practican y esto, la dignidad de la persona humana, tiene que ir por encima de cualquier consideración económica del fisco”, reiteró el Obispo en un comunicado de prensa.

Al respecto, citó las palabras del beato Papa Juan Pablo II en la encíclica sobre el Evangelio de la Vida, en las que se reafirmó que tanto la prostitución, como la trata de blancas y de jóvenes, “son ciertamente oprobios que, al corromper la civilización humana, deshonran más a quienes los practican que a quienes padecen la injusticia y son totalmente contrarios al honor debido al Creador”.

Sobre el tema de la despenalización de la marihuana, reiteró que “la droga no se combate con droga”. En esa línea, recordó que la juventud puertorriqueña no necesita propuestas de falso libertinaje con químicos y conductas sexuales de alto riesgo. Por el contrario, como bien dijo el Papa Francisco, necesita “respuestas a sus más altas y comunes aspiraciones”, de modo que “pueden saciar el hambre de una verdad clara y de un genuino amor que los una por encima de cualquier diferencia”.

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Marihuana: la legalización viola tratado de ONU, afirman expertos

La Convención de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas, aprobada en 1988 y que se conoce como Convención de Viena, plantea cómo deben actuar los países para combatir y reprimir el negocio del narcotráfico.
La Convención de Viena prevé en su artículo 3° que los países firmantes deberán penar la “producción, la fabricación, la extracción, la preparación, la oferta para la venta, la distribución, la venta, la entrega en cualesquiera condiciones, el corretaje, el envío, el envío en tránsito, el transporte, la importación o la exportación de cualquier estupefaciente o sustancia sicotrópica”. Esto ya era sancionado en las Convenciones de 1961 y 1971.

Fuente: diariocambio.com.uy

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