Estudio confirma que dentistas son víctimas de la inacción del Gobierno y del abuso de las aseguradoras

imagesHATO REY – La presidenta del Colegio de Cirujanos Dentistas de Puerto Rico (CCDPR), la doctora Isabel del Valle expresó el martes que la clase médico dental en la isla sufren serias desventajas económicas, algunas, provocadas por el plan de salud gubernamental, Mi Salud.

“Nos sentimos sentenciados a ‘pena de muerte’ y sin salida”, dijo la doctora Isabel del Valle, presidenta del Colegio de Cirujanos Dentistas de Puerto Rico en conferencia de prensa.

Aumentos en el costo de vida de 58 por ciento y en materiales de hasta 300 por ciento, inflación de 1.58 por ciento anual desde 1994, desvío paulatino de fondos destinados a salud oral a otros renglones de la Reforma, y honorarios de Mi Salud que nunca han sido aumentados (en 20 años), están dejando a la clase médico dental del país estrangulada económicamente y al borde de la quiebra.

Esta combinación de factores se ha convertido en la “tormenta perfecta” que está dejando relegada a la clase dental y, los servicios, a pasos de una crisis de salud pública mayor, según refleja una radiografía de la profesión dental compartida por el Colegio de Cirujanos Dentistas (CCDPR).

“Como profesionales de la salud y pequeños empresarios, sentimos que el sistema nos aplasta y nos quita las herramientas que necesitamos para prestar los servicios de la profesión que amamos y que nuestra gente tanto necesita, así como afecta que podamos continuar siendo fuente de empleo para otros profesionales técnicos de la salud. Es por eso que acudimos al gobierno,” expresó la doctora del Valle.

Como parte de la radiografía, realizada por un agente externo para peticionar al gobierno con data empírica, la entidad profesional compartió las conclusiones de dos estudios; un estudio actuarial nutrido por data proveniente de ASES, ACODESE y el Comisionado de Seguros, entre otras entidades gubernamentales y privadas, y un estudio de costos realizado entre sus colegiados.

Entre los resultados más contundentes, se demostró que con los honorarios actuales los dentistas ni siquiera pueden cubrir costos en los 34 procedimientos bajo la cubierta dental de Mi Salud. La situación es similar en las cubiertas de planes privados porque parten de la misma base de honorarios, que ha permanecido igual desde 1994.

Otro de los factores importantes que reflejó el estudio, y que impacta las finanzas de estos profesionales de la salud, es el costoso equipo necesario para ejercer su profesión y costos operacionales fijos anuales que sobrepasan el ingreso por honorarios, sin contar el costo adicional que pueda representar cumplir con el récord médico electrónico bajo consideración de la Legislatura (Proyecto del Senado 696).

Actualmente, este costo operacional representa 85 por ciento del total del honorario del procedimiento dental. A esto se unen préstamos estudiantiles, una disminución en la frecuencia de uso de los servicios dentales de Mi Salud, así como una población menor y el envejecimiento acelerado de la que permanece en la Isla (cuyas necesidades de salud oral, como puentes, no están cubiertos por Mi Salud).

“Nos parece inverosímil que legislación en proceso pretenda condicionar nuestra preparación, desempeño y peritaje a la adquisición de un servicio / equipo para el récord médico electrónico que, además de abonar a nuestra ya precaria situación fiscal, no logra otra cosa que menospreciar nuestra capacidad equiparándola a un trámite administrativo y promover el éxodo masivo de colegas fuera del país,” añadió del Valle.

Crisis de servicios dentales a la vista

El cuadro económico de los dentistas causó que la Isla perdiera unos 300 profesionales aproximadamente, con un sector próximo a retirarse y tanto como un 80 por ciento indicando que está considerando marcharse de Puerto Rico. Por otro lado, un número mínimo de graduados de la Escuela de Medicina Dental permanece en la Isla al concluir sus estudios. Como con otros profesionales de la salud, este es un factor alarmante para mantener los servicios de salud del país operando eficientemente.

“En la medida en que el dentista no pueda cubrir gastos, ni tiene los recursos para adquirir equipos más modernos, estamos perjudicando directamente el acceso y la calidad de los servicios dentales al paciente. Esto es particularmente importante porque las tres causas principales de muerte en Puerto Rico: enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la diabetes están estrechamente relacionadas con la salud oral”, indicó la doctora del Valle.

De hecho, un estudio científico reciente publicado en el Journal of Theory and Practice of Dental Public Health (2013, Vol. 1 No. 2) que estudió la disponibilidad y distribución de dentistas pediátricos en Puerto Rico, concluyó que Puerto Rico tiene que implementar esfuerzos radicales para retener y atraer a dentistas pediátricos. Lo mismo se puede aducir de las demás especialidades de la odontología, a la luz del éxodo reflejado durante los pasados cinco años.

Los investigadores, dos de ellos de la Isla, proveen tres recomendaciones principales:

· Aumentar los desembolsos a niveles que reflejen los costos operacionales e inflación;

· Ajustar los honorarios a niveles comparables con las tarifas de Medicaid en los Estados Unidos

· Regular la cantidad de dinero por dólar que las aseguradoras asignan a la provisión de servicios, versus costos administrativos, ganancias, etc.

Soluciones adicionales a la vista y de fácil implementación

“Hay soluciones viables al alcance del gobierno. Lo que no ha habido hasta el momento es voluntad, pero estamos esperanzados en que finalmente se le hará justicia a la clase dental del país de manera urgente antes de que se afecte la accesibilidad y calidad de los servicios a los pacientes, razón por la que peticionamos al gobierno”, dijo la presidenta del Colegio de Cirujanos Dentistas.

La doctora del Valle se refierió a que el estudio actuarial de costos realizado por el CCDPR, y comisionado al actuario Narciso Varona, reflejó que hubiese sido viable hace años, redistribuir correctamente la partida del de dólar prima asignado a dental (y que actualmente se ha diluido en otros renglones de Mi Salud) y mantenerlo para cubrir estos importantes servicios preventivos. De ese modo, se pueden ajustar los honorarios dentales para atemperarlos al costo de vida actual sin afectar básicamente la prima total de la Reforma, con un impacto mínimo o ninguno.

“Es alarmante que de 2005 a 2011 se justifiquen aumentos en la Reforma de tanto como 53 por ciento a las aseguradoras y que no se pueda justificar una redistribución de recursos equivalente a menos de uno por ciento en honorarios para aliviar un poco la situación de los dentistas y que, de por sí, ya estaban asignados a la partida dental. Tenemos la data para demostrar al gobierno que no podemos cubrir gastos en el 100 por ciento de los procedimientos que se ofrecen en la cubierta de Mi Salud”, indicó por su parte el Dr. Thomas Manuel Medina, ex presidente del CCDPR y portavoz de la Coalición Salud en tus Manos.

“Es importante que tomemos acción ahora, porque de lo contrario perderemos a todos los dentistas de Puerto Rico. No podemos seguir pretendiendo que nada sucede. Ha llegado la hora de actuar, por el bien de la salud de todos los puertorriqueños. Si no hay proveedores no puede haber salud,” añadió Medina.

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