Adiestramiento para reforzar la seguridad del niño pasajero

971094_446368065395449_1087154911_nSAN JUAN – La Comisión para la Seguridad en el Tránsito (CST) advirtió el miércoles que la protección del niño que viaja como pasajero en un automóvil depende esencialmente del uso correcto del asiento protector en la parte trasera del vehículo. Las estadísticas revelan que cerca del 86 por ciento de los conductores puertorriqueños utilizan estos asientos cuando transportan a una criatura, pero el 80 por ciento lo hace incorrectamente porque desconoce la manera de ajustarlo como es debido.

Por esta razón, el director ejecutivo de la CST, José A. Delgado Ortiz, anunció la celebración del 19 al 21 de agosto de un taller de capacitación en el uso correcto del asiento protector a llevarse a cabo en un hotel de Isla Verde.

“El evento, denominado Adiestramiento Nacional para la Seguridad del Niño Pasajero”, viene a constituir otra iniciativa más de nuestra agencia para reforzar la seguridad del niño pasajero mediante el aprendizaje sobre el uso adecuado del “car seat”. En todas nuestras campañas educativas y estrategias dirigidas a salvar vidas en las carreteras, siempre está presente el mensaje de cómo se puede prevenir fatalidades ocasionadas por una negligencia u error en la colocación del asiento protector”, afirmó el funcionario en un comunicado de prensa.

El taller, brindado por instructores certificados provenientes del estado de Texas, tiene como misión capacitar técnicos del patio con el fin de tener asientos bien instalados en todos los vehículos de motor en el país donde se transporten niños. Las personas a ser capacitadas son bomberos y policías municipales.

De acuerdo a la Administración Nacional de Seguridad en el Tránsito (NHTSA), aproximadamente unas 7,500 vidas de niños son salvadas cada año en la nación americana – que incluye a Puerto Rico – gracias al uso adecuado de los asientos protectores. Sin embargo, los choques continúan siendo la causa número uno de muertes infantiles entre las edades de 4 y 14 años.

Otras estadísticas indican que un 98 por ciento de los bebés en territorio estadounidense y un 93 por ciento entre uno y tres años utilizan regularmente un asiento protector, mientras que no son demasiados los menores entre los cuatro y siete años que lo usan correctamente, y de acuerdo a su estatura y peso.

Delgado Ortiz sostuvo que los padres son los principales llamados a evitar tragedias predecibles de menores si cumplen estrictamente con la ley que obliga al uso del asiento protector, así como a estar debidamente orientados sobre la forma correcta de usarlos.

“No debería pesar sobre la conciencia de un adulto, sobre todo de los padres, que poco o nada hicieron para resguardar apropiadamente a un niño que viajaba en su automóvil, fuera éste su hijo, un vecino, o tan solo un conocido. La protección de un niño pasajero está, pues, en las manos de una persona adulta. Saber la correcta colocación del asiento protector, y no caer en la negligencia de sentar a los niños en la parte delantera del vehículo, es precisamente lo que aspiramos lograr con este taller que llevaremos a cabo durante estos tres días”, expresó finalmente Delgado Ortiz.

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