Federales arrestan dos sujetos por drogas y armas

index21SAN JUAN – El Negociado Federal de Investigaciones (FBI) junto a la Iniciativa de Armas de Fuego de la Oficina del Fiscal Federal arrestaron a Edgardo Bermúdez Ortiz y a Pedro Colón Lozada quienes fueron acusados en el foro federal, ​​por presunta posesión con intención de distribuir sustancias controladas, armas de fuego y complicidad en un delito federal.

Según informaron los agentes federales, para el 23 de mayo de 2013, Edgardo Bermúdez Ortiz y Pedro Colón Lozada se personaron a El Presidente Night Club, ubicado en la avenida Ponce de León, Edificio 1107 en Santurce, cuando poco antes de las 4:00 se produjo un tiroteo dentro del establecimiento que resultó en la muerte de una de las víctimas y el daño de otra.

Momentos después de los disparos, unos agentes de la Policía fuera de servicio que estaban conduciendo cerca de la zona, escucharon los disparos provenientes del Presidente Night Club, por lo que llegaron hacia el lugar de los hechos. Los agentes observaron a dos hombres, más tarde identificados como Edgardo Bermúdez Ortiz y Pedro Colon Lozada, actuando de manera sospechosa, caminando a paso rápido hacia un Jeep Compass blanco, estacionado junto al Club de la avenida Ponce de León.

Uno de los oficiales federales, según la comunicación oficial, alega que observó a Bermúdez Ortiz abrir una de las puertas del Jeep Compass, y sustrajo una pistola de su persona y la colocó en un compartimiento del asiento trasero del vehículo. Colon Lozada, por su parte, se observó que intentaba abordar el vehículo, cuando los agentes los detuvieron, hasta que la Policía llegó para proteger la escena del crimen.

Después de la detención, se encontró dentro del Jeep Compass una pistola Glock que contiene una revista de gran capacidad de carga con 13 rondas de munición de pistola calibre .40, 3 ladrillos con una sustancia blanca con la apariencia de un kilogramo de cocaína en polvo (cada ladrillo), envuelto en plástico transparente y dinero en efectivo por un monto de aproximadamente 13,272 dólares.

Si los sospechosos son declarados culpables en un magistrado federal, los acusados ​​enfrentarían desde un mínimo de diez años de cárcel, hasta cadena perpetua en una prisión federal.

Este caso está siendo investigado por el asistente especial del fiscal de Estados Unidos, Max Pérez, en unión a la Iniciativa de Armas de Fuego de la Oficina del Fiscal Federal y el FBI. (CyberNews)

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