Disgusto y frustración de graduandos de escuela Inés María Mendoza de Caimito

Foto: consejeriaenlaines.blogspot.com

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SAN JUAN – Estudiantes graduandos de cuarto año de secundaria de la escuela Inés María Mendoza de Caimito, en San Juan, acusaron el viernes a la directora del plantel, la profesora Rita Barreto, de haberles frustrado su sueño de graduación, “sin una razón válida y justificada, que no sea su mero capricho y arbitrariedad”. Los 38 graduandos, 25 de ellos estudiantes de honores y altos honores, no tendrán una ceremonia de graduación como ellos esperaban y dicen merecer, a pesar de que sus padres pagaron una cuota de 100 dólares para que los actos de graduación se efectuaran en algún lugar fuera del plantel.

La denuncia fue hecha por Adaixa Torres Torres, una madre de dos de las graduandas, quien dijo que la cancelación de los actos oficiales de graduación obedece a que la profesora Barreto había insistido en que la ceremonia se efectuara en el mismo plantel, aun cuando la escuela no tiene un salón de actos apropiado y habilitado para ello.

Según esta denuncia de esta madre de las dos estudiantes graduandas de la escuela Inés Mendoza de Caimito, donde estudian cerca de 600 estudiantes, el Salón de Actos del plantel carece de un acondicionador de aire apropiado, no tiene sistema de sonido y su cupo es para apenas 50 personas como máximo.

Torres aseguró que la decisión de cancelar los actos de graduación fue hecha por Barreto, no obstante a que ella había previamente accedido a la decisión del Comité de Padres de hacer una ceremonia de graduación en un lugar apropiado fuera del plantel, por el que ya se habrá pagado para su reservación el 31 de mayo.

“Sorpresivamente, Barreto decidió arbitraria y caprichosamente que si la ceremonia de graduación no se hacía en la escuela, no habría graduación”, dijo la madre de las dos graduandas.

Torres acusó a la directora Barreto de haber humillado y hecho llorar de frustración e indignación a los graduandos, luego de que ellos llevaran a la mano una carta al secretario de Educación, Rafael Román, planteándole la situación, cosa que le molestó, al extremo de increparlos por la carta y decirles presuntamente que “no eran merecedores de una ceremonia de graduación y de recibir un diploma de cuarto año”.

La increpación de Barreto a los estudiantes no corresponde al hecho que Torres considera encomiable de que 12 de los 38 graduandos de cuarto año de escuela superior del plantel fueron aceptados para estudios universitarios en la Universidad de Puerto Rico (UPR), lo que constituye un número de aceptación histórico a la principal institución universitaria del país por parte de un plantel que estuvo en un plan de mejoramiento durante los pasados 12 años, del cual salió gracias a un notable mejoramiento del aprovechamiento académico de los estudiantes. (CyberNews)

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