Pierluisi busca que se otorgue la Medalla de Oro Congresional a la 65 de Infantería

542236_10151264931008108_1824129991_nWASHINGTON D.C. –  El Comisionado Residente en Washington, Pedro Pierluisi, anunció el jueves en el hemiciclo de la Cámara de Representantes que radicará en la tarde  un proyecto de ley bipartita, junto al Congresista Bill Posey, para otorgarle la Medalla de Oro Congresional a la Unidad 65 de Infantería, mejor conocida como los “Borinqueneers”.

La Medalla de Oro del Congreso es considerada la condecoración más alta otorgada por el Congreso, en representación de una nación agradecida, a un grupo o individuo en reconocimiento de sus logros y sacrificios excepcionales.

“Durante los últimos 115 años Puerto Rico ha sido un territorio de los Estados Unidos, y los puertorriqueños han servido en las fuerzas armadas en defensa de nuestra nación en el país y en el extranjero.  El linaje de los “Borinqueneers” es un ejemplo de esa orgullosa tradición de servicio militar que data de 1899 y cuyo legado se continúa sintiendo hasta el día de hoy, tanto en la Isla como en los Estados Unidos continentales. Como indica el proyecto de ley que radico en el día de hoy, la Unidad de la 65 Infantería se merece este reconocimiento por su servicio pionero militar, la devoción al deber y sus actos de valor en momentos de adversidad”, expresó Pierluisi.

La Unidad 65 de Infantería fue el único regimiento segregado en la historia de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, consistiendo mayormente de ciudadanos Americanos de Puerto Rico.  A pesar de que la unidad estuvo restringida a funciones no combatientes durante la Primera y Segunda Guerra Mundial eso cambió con la Guerra de Corea, cuando el regimiento fue llamado a servir una vez más pero esta vez en la líneas del frente.

“La 65 no sólo luchó contra enemigos armados en la guerra, exhibiendo su valentía excepcional, lo hicieron mientras luchaban contra los perjuicios y patrones institucionales e individuales que dividían la nación y las Fuerzas Armadas en ese momento.  A través de muchos sacrificios los miembros de la 65 Infantería ayudaron a abrir la puerta a la igualdad y la integración, dentro y fuera del campo de batalla, así convirtiendo a los Estados Unidos en un país más fuerte y capaz”,  enfatizó el Comisionado Residente.

Los “Borinqueneers” lucharon desde 1950 hasta el 1952 en algunas de las batallas más feroces de la guerra.  Su fuerza, coraje y lealtad ganó la admiración de muchos de los que habían tenido reservas acerca de los soldados puertorriqueños.

El servicio destacado de los puertorriqueños en esta guerra fue motivo de gran orgullo nacional y en particular para el General Douglas MacArthur, quien en 1951 dijo: “Los valerosos puertorriqueños, quienes forman una gran parte de la Unidad 65 de Infantería, están haciendo historia con su brillante trayectoria de logros en el campo de batalla. Estoy muy orgulloso de tenerlos en este comando, y me gustaría tener muchos más como ellos.”

Un total de 61,000 puertorriqueños sirvieron en el ejército de los Estados Unidos durante la Guerra de Corea, la mayor parte de ellos en la Unidad 65 de Infantería.  En el transcurso de la guerra los soldados puertorriqueños sufrieron una tasa desproporcionada de pérdidas y heridos, con más de 740 muertos y más de 2,300 heridos.  Por su extraordinario servicio durante la Guerra de Corea, el regimiento recibió dos Citaciones Presidenciales de la Unidad, dos Citaciones Presidenciales de la Unidad de la República de Corea y medallas individuales incluyendo 10 Cruces de Servicio Distinguido, aproximadamente 250 Estrellas de Plata, sobre 600 Estrellas de Bronce y sobre 2,700 Corazones Púrpuras.

Estas acciones por parte de lo “Borinqueneers” tuvieron un impacto duradero en nuestra sociedad.  En los años transcurridos desde la Guerra de Corea, los logros del Regimiento continúan siendo reconocidos en todo Estados Unidos de diversas maneras: a través de nombres de calles tanto en Estados Unidos continental como en Puerto Rico, a través de placas y monumentos en puntos de referencia nacional y sitios históricos como el cementerio de Arlington, a través de proclamaciones y resoluciones en varios estados y a través de documentales y libros.

“Nuestro proyecto de ley es una oportunidad para que el Congreso honre este legado en nombre de toda una nación agradecida por su servicio, y para horrar a los soldados por lo que hicieron y todas las formas en las que nos siguen inspirando.  Lograremos asegurar que las futuras generaciones conozcan los sacrificios que han sido necesarios para que la democracia y la libertad de la que disfrutan sea una realidad”, dijo Pierluisi. (CyberNews)

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