Explican como funcionan pensiones alimentarias para envejecientes

LogoASUMESábado 06 de Abril de 2013

SAN JUAN –  La administradora designada de la Administración para el Sustento de Menores, licenciada Rosabelle Padín Batista, explico el sábado el procedimiento para establecer pensiones alimentarias a personas de edad avanzada a través del Programa para el Sustento de Personas de Edad Avanzada (Prospera), adscrito a la agencia.

Esto ante la exhortación del representante Ángel Muñoz Suárez a que se revisen “las tablas de las pensiones alimentarias a personas mayores de edad”, a través de un comunicado de prensa.

“A diferencia de lo que ocurre en los casos de menores, en los casos de personas de edad avanzada las pensiones no se fijan mediante unas tablas o guías.  Las pensiones alimentarias para las  personas de edad avanzada se establecen tomando en consideración las necesidades del viejo o la vieja y la capacidad económica o las aportaciones no monetarias que puedan proveer los descendientes; ello con base en las disposiciones del Código Civil, la Ley para el Fortalecimiento del Apoyo Familiar y Sustento de Personas de Edad Avanzada (Ley 168) y la jurisprudencia del Tribunal Supremo que las interpreta,” expresó la administradora designada.

Explicó además que el Prospera contempla que una pensión de una persona mayor de 60 años puede estar compuesta no solo de aportaciones económicas, sino que incorpora el concepto de aportaciones no económicas como parte del sustento que necesitan los adultos mayores. Estas aportaciones pueden ser que les acompañen a citas, en las noches o fines de semana, que le preparen alimentos, entre otras.

Según explicó, cuando en el año 2002 se revisó la Ley 168 que creó el programa, tras un amplio análisis con expertos en el tema y grupos focales con personas de edad avanzada, la Ley integró otros cambios como la nivelación de las aportaciones familiares y la mediación como el procedimiento administrativo para establecer la pensión.

“Los viejos y viejas nos dijeron que necesitaban la compañía, los cuidados de sus hijos e hijas. La experiencia de los casos refleja lo mismo, que son las aportaciones no económicas lo que más necesitan. Sin embargo, de ser necesarias las económicas pueden establecerse en el programa,” dijo.

“Estaremos al pendiente de cualquier legislación que se estime conveniente presentar para aportar la experiencia del Prospera y fortalecer el servicio para salvaguardar el bienestar de nuestros envejecientes”, concluyó. (CyberNews)

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